
El ladrón de numerosos antecedentes ingresó a una casa y se llevó dos vehículos, que los ató con la cuerda de un tendedero de ropas. A las pocas horas fue detenido por la Policía en un descampado, donde estaba desarmando uno de los rodados.
El ladrón de numerosos antecedentes ingresó a una casa y se llevó dos vehículos, que los ató con la cuerda de un tendedero de ropas. A las pocas horas fue detenido por la Policía en un descampado, donde estaba desarmando uno de los rodados.
Alguna vez fue linchado por "vecinos justicieros" hasta quedar desfigurado. Después, salió a robar en moto en la que llevaba a su hijito, de por entonces 2 años, exponiéndolo a cualquier peligro. También, lo habían sorprendido arriba de techos de casas, cayó varias veces detenido y, ahora, nuevamente protagonizó un delito bastante llamativo.
Adrián E. G., alias "Koki", de 27 años, sustrajo dos bicicletas y una motocicleta del interior de una vivienda, en plena madrugada, aprovechando que los dueños dormían.
El ladrón se amañó para trasladar a los tres vehículos de una sola vez hasta un descampado en zona del asentamiento del barrio Molina Punta. En el lugar comenzó a desarmar la moto, hasta ser sorprendido por la Policía.
Nuevamente, el delincuente finalizó capturado para quedar a disposición de las autoridades, sumando así un nuevo capítulo a su extenso prontuario.
En un trabajo coordinado entre las comisarías Novena, Decimoséptima y Vigesimocuarta esclarecieron el robo de una Yamaha Crypton 110, una bicicleta SLP negra y otra SLP negra, pero con vivos rosado y celeste.
Los tres rodados fueron recuperados, mientras el maleante no tuvo escapatoria cuando lo rodearon en el momento que pensaba trasladar, hacia otro lugar, algunos accesorios de la motocicleta que desguazaba.
Fuentes oficiales señalaron a diario época que el lunes, a las 2:14, el maleante accedió a una propiedad privada de calle Los Tulipanes casi avenida Río Chico en el barrio Mercedita Collantes.
Después de rondar en la calle, "Koki" decidió escalar el muro, pasar al patio y desde allí caminar hasta el sector, donde estaban guardados los vehículos.
Una cámara de seguridad instalada en el sector interno de la vivienda captó la secuencia delictiva. El ladrón primero sacó la motocicleta a la vereda, luego regresó por las dos bicicletas y, finalmente, volvió a entrar para sacar una cuerda usada para el tendido de ropas, con la cual sujetó a las dos SLP.
Como saldo del análisis de las imágenes, los policías de la Novena no tardaron en identificar al autor. Debido a su frondoso prontuario, reincidente en delitos en esa zona, comenzaron a buscarlo en los lugares donde frecuentaría habitualmente.
Por la mañana dieron con el paradero de Adrián G. y recuperaron los tres rodados. A la motocicleta encontraron semidesmantelada en el descampado, a unas 15 cuadras del lugar del robo.
"Gracias a que tenemos cámaras pudimos movernos rápido, y hay que reconocer que la Policía actuó de forma excelente y al mediodía ya había recuperado las cosas y agarrado al ladrón. Pero la bronca es inmensa: la moto la encontramos totalmente destruida, hecha pedazos. Y lo peor de todo es que sabemos cómo sigue esto: en tres días este malandra va a estar suelto de nuevo, robándole a otro vecino", dijo a través de una red social la persona que radicó la denuncia.
En enero de este año, época dio cuenta de este delincuente cuando salía a robar en el barrio Molina Punta en presencia de su hijito de dos años, a quien llevaba en una motocicleta.
El 2 de ese mes, "Coki" destruyó la ventanilla de un automóvil, mientras el nene lo miraba desde el otro lado de la calle. De esa forma, los captó una cámara de seguridad que generó indignación social. Pero ese fue solo uno de los tantos ilícitos en poco tiempo. Porque en diciembre de 2025, el joven cometió, por lo menos, cinco robos. Pese a todos los hechos imputados a su persona estuvo tan solo cuatro días detenido, hasta recuperar la libertad algunas horas antes de Año Nuevo.
En febrero de 2025, nuevamente, fue atrapado por "vecinos justicieros" en el barrio Molina Punta, quienes le propiciaron una durísima golpiza y fue trasladado al Hospital Escuela, pero huyó del lugar antes de la llegada del médico policial.
Esas son algunas de sus "anécdotas".