
Un camionero correntino, de 40 años, fue detectado con una alcoholemia positiva de 2,65 gramos de alcohol por litro de sangre durante un control de rutina realizado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) en la autopista Panamericana.
Un camionero correntino, de 40 años, fue detectado con una alcoholemia positiva de 2,65 gramos de alcohol por litro de sangre durante un control de rutina realizado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) en la autopista Panamericana.
El resultado impidió que continuara al volante y volvió a poner en foco los riesgos que representan las conductas imprudentes en la conducción de vehículos de gran porte.
El episodio se produjo durante un operativo de fiscalización del transporte pesado sobre una de las principales autopistas de acceso al área metropolitana de Buenos Aires. Mientras aguardaba el resultado del test de alcoholemia, el conductor, cuya licencia fue tramitada en la ciudad de Curuzú Cuatiá, anticipó a los agentes que el control no arrojaría un resultado negativo. "No va a dar cero", reconoció antes de conocer la medición.
La prueba confirmó la presencia de alcohol en una concentración de 2,65 gramos por litro de sangre, un registro que motivó la intervención de los agentes y la prohibición de que el hombre continuara conduciendo. Según la información difundida sobre el procedimiento, el camionero también manifestó que comenzó su recorrido en la provincia de Corrientes.
La situación reviste especial importancia por las características del vehículo involucrado y las exigencias que implican la conducción profesional. Un camión de carga requiere distancias de frenado considerables, maniobras cuidadosas y una atención permanente del conductor.
La presencia de alcohol afecta los reflejos, la capacidad de reacción, la coordinación y la percepción de los riesgos, factores determinantes para circular de manera segura.
Además de impedirle continuar el viaje, el procedimiento dejó al conductor expuesto a una multa superior a los dos millones de pesos y a una posible suspensión de la licencia de conducir de hasta 18 meses, de acuerdo con las sanciones informadas para el caso.
El episodio fue detectado en el marco de una fiscalización más amplia de la ANSV, que controló a 780 conductores de vehículos pesados que circulaban por la autopista Panamericana.
Los procedimientos estuvieron orientados a verificar que los camioneros y los conductores de colectivos destinados al traslado de pasajeros cumplieran con las condiciones exigidas para circular. Entre los puntos examinados se encontraron la documentación obligatoria, la ausencia de alcohol en sangre, el respeto por las normas de circulación y la utilización del carril correspondiente.
Como resultado del operativo, 94 conductores profesionales fueron sancionados por distintas infracciones. Las irregularidades detectadas incluyeron circular con la patente adulterada, no respetar el carril derecho, utilizar el teléfono celular mientras conducían y no llevar colocado el cinturón de seguridad.
La diversidad de las faltas constatadas muestra que los controles no se limitan a detectar casos de alcoholemia positiva.
También, buscan identificar comportamientos que, aunque puedan parecer habituales para algunos conductores, incrementan los riesgos durante la circulación y pueden tener consecuencias graves cuando se trata de vehículos de gran porte o unidades destinadas al transporte de pasajeros.
La utilización del celular, por ejemplo, desvía la atención de la ruta y reduce la capacidad de responder oportunamente ante una frenada repentina, un obstáculo o una maniobra inesperada de otro vehículo.
El incumplimiento de las reglas de circulación y la falta de elementos de seguridad obligatorios también pueden agravar las consecuencias de un siniestro.
Una herramienta clave para evitar siniestros
La fiscalización del transporte profesional ocupa un lugar relevante dentro de las políticas de seguridad vial, debido a la magnitud de los vehículos involucrados y a la responsabilidad que asumen quienes trabajan al volante durante trayectos prolongados.
En el caso de los camiones, una pérdida de control o una reacción tardía puede afectar no solamente al conductor, sino también a automovilistas, motociclistas y otros usuarios con quienes comparten la ruta.