
A pesar de las sospechas y las pruebas que van surgiendo, la Policía sigue buscando a la docente en toda la zona cercana al paraje donde fue vista por última vez. Las evidencia contra los detenidos se acumulan en la oficina de los fiscales.
A pesar de las sospechas y las pruebas que van surgiendo, la Policía sigue buscando a la docente en toda la zona cercana al paraje donde fue vista por última vez. Las evidencia contra los detenidos se acumulan en la oficina de los fiscales.
La investigación por la desaparición de Nancy Estela Godoy, avanza a pasos acelerados y ya tiene a tres personas detenidas, entre ellas la pareja de vecinos de la escuela que llevaban y traían a la maestra desde el casco de la estancia "El Curupí" hasta el paraje El Malezal, en el departamento de Esquina, por sus llamativas contradicciones en cada testimonio y un peón rural que terminó tras las rejas por falso testimonio. Pero en las últimas horas, lo que más llamó la atención es que dentro de expediente se maneja como una hipótesis muy fuerte la posibilidad de un femicidio, aunque por el momento no se tiene en claro cuál sería la motivación. Ayer tomaron declaración a un cuarto sospechoso, también de apellido Leguizamón, y allí estaría la clave del caso.
Las últimas 24 horas fueron vertiginosas en un contexto complejo para los fiscales Javier Gustavo Mosquera y María Andrea González, titular de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas Nº3 de Capital que desde el lunes acompaña las pesquisas. Tres personas quedaron en calidad de detenidas. La primera es Ezequiel Bordón, el peón encargado de acompañar y guiar a Nancy en sus travesías de ida y vuelta hasta la Escuela N°626, a quien el fiscal principal acusó por falso testimonio y entorpecimiento de la investigación y pidió su detención. Ayer, los investigadores acusaron a Rosa Leguizamón y su esposo Nahuel Rojas por "encubrimiento agravado en calidad de partícipes necesarios" en todos los casos, validados por el juez de garantías Gustavo Vallejos. Pero en ese mismo contexto quedó al descubierto una de las hipótesis que seguían los fiscales y que tenía relación con un posible femicidio, en el que podrían estar involucrados los vecinos del paraje El Malezal. Por ello, ayer la Justicia citó a declarar a Joaquín Leguizamón, hermano de Rosa, y sobre quien también posaron la lupa los investigadores.
La sospecha más fuerte por estas horas apuntarían a un incidente grave en que se vio involucrada la maestra y sus vecinos. Cabe señalar que en el paraje hay al menos unas cinco casas, muy alejadas unas de otras. La más próxima a la escuela es justamente la de Norma Leguizamón y Nahuel Rojas, quienes mantenían un contacto con la familia de la docente desaparecida. Ayer, la Policía por orden de la Justicia realizó un allanamiento en una propiedad que Rosa Leguizamón posee en la localidad de Sauce, donde según trascendió habrían encontrado un par de ojotas y una campera que los hijos identificaron como pertenencias de la docente desaparecida. De allí la sospechas que ahora tienen los investigadores que ya no apuntaría a una persona perdida, sino más bien asesinada.