
La famosa frase atribuida al Premio Nobel de Economía Simon Kuznets acerca de que hay cuatro clases de países: desarrollados en vías de desarrollo Japón y Argentina podría ampliarse a Brasil.En el mundo se contabilizan 195 países y Brasil es uno de los escasos ocho que tiene…
La famosa frase atribuida al Premio Nobel de Economía Simon Kuznets acerca de que hay cuatro clases de países: desarrollados en vías de desarrollo Japón y Argentina podría ampliarse a Brasil.En el mundo se contabilizan 195 países y Brasil es uno de los escasos ocho que tiene superávit en sus relaciones con China y también de los pocos con déficit en su balanza comercial con Estados Unidos. Toda una rareza.Brasil elige este domingo en un balotaje que se anticipa muy reñido a su futuro presidente un comicio que es seguido muy de cerca por Mercado Libre que recibe el 50% de sus ingresos del país vecino. También por Techint que el año pasado amplió con un cheque de US$ 315 millones su participacion en el gigante Usiminas.Arcor crece en Brasil desde 1981 y cuenta con cinco plantas industriales. Despegar el unicornio fundado por Roberto Souviron opera allá bajo el nombre Decolar y desde aquí Brasil representa el 80% de sus destinos.En el negocio agropecuario el grupo Don Mario encontró en Brasil su principal motor de expansión comercial y ya concentra el 80% del mercado de semillas de soja. Otro tanto ocurre con Adecoagro que compró este año el ingenio Caarapó en US$ 148 millones y se expande en etanol azúcar y energía renovable en unas 200.000 hectáreas.Otro caso es el de Sinteplast de la familia Rodríguez que cuenta con tres plantas en Río San Pablo y Curitiba y acaba de desembolsar US$ 45 millones para ampliar la capacidad de dos de esas fábricas y hacerse fuerte en la pintura en polvo.Como apunta Dante Sica de abeceb Brasil es nuestro principal socio comercial hacia donde van las exportaciones y desde donde vienen las importaciones. De acuerdo a Sica las oportunidades son inmensas partiendo del abastecimiento del gas de Vaca Muerta. “Hay mucho para ganar si se mejoran las condiciones de acceso como las certificaciones de los productos que tardan meses o regulaciones. Por ejemplo Brasil ha multiplicado por cinco su frontera agrícola pero a Argentina le cuesta exportar su maquinaria dado que exige estar instalado en su territorio”.Actualmente las relaciones políticas entre los dos socios están en un punto muerto. Pero Marcelo Elizondo señala que en lo que va de 2026 los embarques argentinos crecieron 5% y sumaron US$ 10.000 millones de enero a septiembre 45% más que en el mismo período de 2025..“Ayuda la eliminación de obstáculos por parte de Milei entre ellos el fin de la brecha cambiaria que impulsa sobre todo a las pymes exportadoras” sostiene el consultor.Daniel Scioli sabe lo que significa la tensión política porque lo vivió cuando le tocó ser embajador en tiempos de Alberto Fernández-Eduardo Bolsonaro. Inauguró la diplomacia del ajedrez y los negocios fluyeron. Algo de eso sucede actualmente pero “si hay coincidencia podría desatarse un boom” apunta Scioli a Clarín.Por cierto con la caída del consumo en Argentina lo que era un déficit significativo para nuestra balanza comercial se redujo 566% entre enero y septiembre siempre en comparación con 2025. Las importaciones se derrumbaron 17% en ese lapso.Según los datos de la Cámara de Exportadores el sector automotriz concentró el 42% de las ventas externas de Argentina a Brasil. Le siguen químicos y plásticos con 9% y la cadena del trigo con 8%.Al margen de quien resulte ganador en el balotaje un empresario con negocios en Brasil y que pidió el anonimato afirmó que lo más importante para Argentina es que la economía brasileña vuelva a repuntar tras el actual estancamiento.Afirmó que existen políticas de Estado que difícilmente sean reemplazadas en el vecino y socio. Entre ellas la ayuda que otorgan a la internacionalización de sus empresas con créditos laxos y otros incentivos para que se desarrollen en el exterior. Y desde luego la inamovible y férrea relación con China. Aquí algunos datos: de cada 2 dólares que Brasil exporta 1 va a Asia de cada 100 dólares que Brasil exporta 32 van a China. Brasil les vende por US$ 140 mil millones al año.