
Tras varias semanas de caudales elevados, se prevé una tendencia estacionaria en el río Paraná. Aunque los niveles continúan por encima de los umbrales de a
Tras varias semanas de caudales elevados, se prevé una tendencia estacionaria en el río Paraná. Aunque los niveles continúan por encima de los umbrales de alerta, los especialistas anticipan una disminución gradual en las localidades cercanas a la central hidroeléctrica.
El río Paraná atraviesa un período de aguas altas que mantiene en alerta a las comunidades ribereñas de Argentina y Paraguay. Sin embargo, las últimas previsiones hidrológicas muestran señales de estabilización y anticipan un posible descenso gradual de los niveles hacia el próximo fin de semana.
Según la información difundida este martes 27 de octubre por la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), los caudales que llegan a la central hidroeléctrica se ubican actualmente en torno a los 33.500 metros cúbicos por segundo, y se espera que durante los próximos días oscilen entre 33.000 y 35.000 metros cúbicos por segundo.
Durante septiembre, los caudales superaron en un 37% los promedios históricos mensuales, mientras que en octubre esa diferencia alcanzó aproximadamente el 100%. En otras palabras, el volumen de agua que llega a Yacyretá se encuentra cerca del doble de lo habitual para esta época del año.
Las precipitaciones registradas en distintos sectores de la cuenca del río Paraná son la explicación detrás de este comportamiento. Si bien los valores actuales continúan siendo altos, entre el martes 27 y el viernes 30 de octubre no se esperan lluvias de relevancia hidrológica en la cuenca, lo que resulta en perspectivas de estabilización.
El trabajo técnico detrás de las alertasEl conocimiento del comportamiento del río Paraná es indispensable para la generación hidroeléctrica, pero también aporta información para la planificación de medidas preventivas en las localidades cercanas. Comprender cómo evolucionará requiere observar mucho más que las lluvias en las inmediaciones de la represa. El río recibe aportes de diferentes regiones y también se encuentra condicionado por la operación de las centrales hidroeléctricas ubicadas aguas arriba.
Por eso, el Sector Hidrología del Departamento Técnico de Yacyretá realiza un seguimiento permanente de las precipitaciones, los caudales y los niveles del río, utilizando información meteorológica e hidrológica que permite elaborar previsiones de corto plazo.
Desde que comenzó el incremento sostenido de los caudales, Yacyretá ya emitió 11 alertas precautorias, destinadas a informar anticipadamente a las autoridades y comunidades ribereñas sobre la evolución esperada del Paraná. Esta tarea forma parte de la experiencia acumulada durante décadas de estudios y operación de la central binacional.
En situaciones de crecida, la central dispone además de estructuras de descarga, conocidas como vertederos, que permiten evacuar el agua que excede la capacidad de las turbinas. Su operación busca atenuar, dentro de las posibilidades de la infraestructura, los picos de crecida y gestionar el paso del agua hacia los sectores ubicados aguas abajo.
Ituzaingó y Ayolas: la alerta continúaPese a las perspectivas de descenso, los niveles del Paraná permanecen por encima de los umbrales de referencia en las localidades cercanas a la central.
En Ituzaingó, Corrientes, el río registró este martes a las 12:30 una altura de 4,31 metros. El nivel de alerta se ubica en 3,50 metros y el de evacuación, en 4 metros. Para los próximos días se prevén valores de entre 4,10 y 4,30 metros.
En Ayolas, Paraguay, los niveles se mantienen próximos a los 6 metros, con previsiones de descenso gradual. Sin embargo, continúan por encima de los umbrales de alerta e inundabilidad establecidos para la localidad.
Las estimaciones oficiales alcanzan hasta el viernes 30 de octubre y están sujetas a revisión según la evolución de las precipitaciones y los caudales aguas arriba.
Aunque el panorama inmediato muestra una tendencia más estable, los especialistas advierten que las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño podrían favorecer nuevos episodios de aguas altas durante el período comprendido entre noviembre de 2026 y enero de 2027.