
El empresario correntino Carlos Gold presenció desde la tribuna el histórico momento en que la bandera con la consigna sobre las Islas Malvinas ingresó al campo de juego tras el triunfo de la Selección. En diálogo con Radio Sudamericana, describió la trastienda de ese instante, analizó el presente de Lionel Messi y contó cómo se vive la locura mundialista en primera persona.
La victoria de la Selección Argentina no solo dejó una clasificación histórica, sino también una de las imágenes más potentes y virales del torneo: la bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” flameando en el centro del campo de juego en manos de los jugadores.
El empresario correntino Carlos "Cacoto" Gold fue un testigo privilegiado de ese momento. Ubicado a escasos metros de los protagonistas en la tribuna, dialogó con Radio Sudamericana y detalló cómo se gestó ese instante que hoy recorre el planeta, desmitificando algunas versiones que circularon en las redes sociales.
La historia detrás de la bandera de Malvinas
Mucho se especuló sobre cómo llegó el trapo al césped, sugiriendo incluso que el mediocampista Giovani Lo Celso había trepado los límites de la tribuna para pedirla. Sin embargo, Gold quien estaba ubicado al lado de los hinchas que la portaban aclaró la situación:
"Yo estaba ubicado al lado de los chicos que tenían la bandera. Al terminar el partido, la desplegaron justo cuando los jugadores estaban festejando dentro del campo. Uno de los auxiliares de la Selección la vio, se la mostró a uno de los jugadores, y uno de los chicos de la tribuna la hizo un bollito y la tiró al campo de juego. Este mismo auxiliar la recogió y la llevó al centro del área donde estaban todos festejando".
Para el empresario, este hecho le agregó un condimento único a un partido que ya desbordaba sentimientos: "La bandera de Malvinas es un hecho que está recorriendo el mundo. Lo de ayer fue muy superador".
"Messi hoy fabrica fútbol a otro nivel"
Con la autoridad de estar presenciando su sexto mundial, Gold analizó el presente futbolístico del equipo y, en especial, la versión actual del capitán argentino: "Siempre digo que Messi puede transformar lo imposible en real. Hoy su juego es mucho más cerebral y hay que acostumbrarse al Messi actual, porque se lo ve disfrutar con una tremenda capacidad de visualizar todo el campo. Él fabrica fútbol a otro nivel y ese es el Messi que hoy estamos disfrutando".
Asimismo, habló sobre la intensidad de los partidos: "La Selección partido tras partido desata una emoción descontrolada. Prácticamente todos los encuentros de este mundial se vivieron así, con la sensación de que no estaban definidos y que costaba. Tiene un alto contenido emocional".
El "caos" logístico en Estados Unidos y la mira en la final
No todo es fútbol en la travesía mundialista; la enorme afluencia de turistas ha colapsado los servicios en el país norteamericano. Gold relató las dificultades que sufrieron algunos conocidos con la logística local: "El auto que yo alquilé estaba, pero amigos que habían reservado y pagado en otras compañías llegaron y les dijeron que no tenían vehículos. Todo está colapsado en EE.UU.", advirtió.
A pesar de los imprevistos lógicos de un evento de esta magnitud, la cabeza ya está puesta en la final del Mundial 2026: "Ya tengo las entradas para el domingo. Estamos viajando mañana para allá a esperar el partido con tranquilidad, optimismo y mucha fe", aseguró entusiasmado.
Para cerrar, Gold intentó poner en palabras lo que se siente estar en la tribuna en una cita de este calibre: "Se vive con una intensidad que jamás experimenté. Al que tenés al lado lo hacés tu amigo en un segundo. Tiene una dosis de emotividad muy alta, uno sale de la cancha verdaderamente muy emocionado".