La conductora celebró el pase a la final en los pasillos del canal y protagonizó el blooper del día junto a sus compañeros
La tarde del miércoles quedó grabada en la memoria colectiva: la Selección Argentina venció a Inglaterra en una semifinal infartante del Mundial 2026 y, por segunda vez consecutiva, aseguró su lugar en la final de la Copa del Mundo. La ciudad de Atlanta había sido testigo de la previa, marcada por euforia y nerviosismo, y la celebración se replicó en cada rincón del país sin hora de finalización.
El triunfo desató una ola de festejos que aún siguen. Desde las calles, los hogares y las redes sociales, la alegría se hizo masiva. En los medios, la celebración se vivió con la misma intensidad. Georgina Barbarossa y todo el equipo de su programa de Telefe decidieron comenzar la jornada de jueves en los pasillos del canal, todos vestidos con los colores de la bandera argentina. En medio de los gritos, los saltos y la euforia compartida, el grupo avanzó hasta un pasillo angosto. De pronto, Georgina pisó mal y cayó al piso, generando preocupación entre quienes la acompañaban y frenando la caravana de festejo. Mientras intentaban ayudarla a levantarse, alcanzó a decir: “Ahí está, ahí está”.
El episodio se transformó rápidamente en tema central del programa, con un intercambio ágil y cargado de humor entre los panelistas, y el apuntado fue el meteorólogo Diego Roggiano. Pía Shaw, en tono de juego, comentó: “Tarjeta roja para él. Vaya”, mientras Paulo Kablan sugería: “Fue Roggi, fue Roggi”. Georgina, entre risas y negaciones, respondió: “No me tiró, no me tiró”, defendiendo a su compañero y descartando cualquier intención. La discusión siguió con referencias futboleras, comparaciones con jugadas simuladas y el uso del VAR imaginario: “Pará, no hizo la de Embolo, ¿eh? Que ni lo tocó y se tiró. No, no, no”, bromeó la periodista Érica Fontana en alusión al futbolistas suizo expulsado contra Argentina.
La conductora también relató cómo vivió la ayuda de sus colegas: “Me querían levantar, hacían fuerza y yo me reía. Y es peor”. La conductora, entre risas, preguntó: “¿Querés que me vuelva a caer? Si da rating, me dejás”. La explicación se cerró con la consigna: “Corriendo me pisé el cordón”, insistiendo en que no hubo mala intención ni empujones y que la caída fue producto de la alegría y el desborde.