
La fuerte crisis que atraviesa el sector vitivinícola en Argentina - en especial el eslabón primario - sumado a los sucesivos inconvenientes climáticos tuvieron su repercusión la abultada caída en el volumen cosechado de uvas y en la producción de vinos al mismo tiempo que los…
La fuerte crisis que atraviesa el sector vitivinícola en Argentina - en especial el eslabón primario - sumado a los sucesivos inconvenientes climáticos tuvieron su repercusión la abultada caída en el volumen cosechado de uvas y en la producción de vinos al mismo tiempo que los viñateros cuyanos ya anticipan que el próximo año será aún peor.Según el informe anual de “cosecha y elaboración” del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) publicado este mes la vendimia de 2026 se ubicó como la segunda peor de la última década alcanzando 186 millones de quintales una marca que se ubica solo por debajo de la cosecha de 2023 fuertemente afectada por una sequía.Este valor se ubica un 65% por debajo de lo obtenido en 2025 equivalente a 13 millones de quintales menos. Además si se comparan los datos con el promedio de los últimos 10 años la cosecha 2026 muestra una disminución del 92%.Si se analiza por uvas la peor caída la registraron las tintas que tuvieron una retracción productiva del 132% mientras que las rosadas hicieron lo propio por 32%. En cambio las blancas registraron una expansión del 67%.En cuanto a las provincias Mendoza la principal productora fue la que recibió el peor golpe con una baja en la cosecha del 11% al pasar de 148 millones de quintales recolectados el año pasado a 1316 millones en la actualidad. San Juan por su parte registró una pequeña expansión al crecer de 397 millones a 43 millones de quintales.Respecto a la industrialización de las uvas y la producción de vinos también se concretó una fuerte caída. Según el INV se produjeron 97 millones de hectolitros lo que implica un retroceso del 99% respecto a 2025 cuando se elaboraron casi 108 millones.Según explicó el presidente de la Asociación de Viñateros de Mendoza (IVM) Eduardo Córdoba una de las cuestiones que marcaron la caída de la producción fueron las heladas tardías que afectaron a la provincia en noviembre del año pasado pero también aportó a reducción del volumen la situación económica del sector primario.En este sentido Córdoba detalló a Clarín Rural que “hace cuatro años que el productor viene teniendo costos a valores actuales de $400 de un kilo de uva y hoy está recibiendo $240 en 6 cuotas sin interés. Lo que hay que tener en cuenta es que esos $400 uno los pone anticipadamente”.Teniendo en cuenta que esta situación continúa en la actualidad el dirigente rural anticipó que en la próxima vendimia que tiene su comienzo en enero del año que viene “también va a presentar una merma”.“En este sentido hay dos problemas: en algunas zonas hay daños por heladas. Pero lo principal es que al estar tan escaso de recursos el productor riega menos por el costo de la energía no fertiliza y hace las pulverizaciones más elementales. En un año Niño en el cual está lloviendo mucho es una tarea que hay que hacerla de manera constantemente y justamente por la situación que atraviesa lo está haciendo poco” sostuvo Córdoba.Para el productor del Valle de Uco Claudio Giusti la baja tuvo una connotación totalmente económica: "se debió principalmente a la baja del precio que ni siquiera se mantiene mientras que costos de producción totalmente crecientes""Esto hizo que muchos productores que no pudieron levantar la cosecha o sea no tenían el dinero necesario para afrontar y se quedaron con las uvas en las cepas" dijo Giusti. Con respecto a esta cosecha del año que viene el productor consideró que "la perspectiva empeora" porque "no hay aumentos de precios los costos siguen aumentando y encima el clima no está ayudando. Hay que entrar a hacer los tratamientos fitosanitarios debido a la gran cantidad de lluvias que tuvimos esta primavera que cuadruplicó lo normal. El que tiene el dinero para entrar a hacer los tratamientos no puede porque no tiene piso. Por eso va a haber menos cosecha. Estamos viviendo un día a día constante haciendo lo que se va pudiendo con el dinero que tenemos y cuando el tiempo nos va dejando".En el caso de la provincia de San Juan que registró un aumento en el volumen cosechado´de 2026 el integrante de la Mesa Vitícola provincial Pablo Martín explicó que dicho incremento se dio por la fuerte caída en la producción del 2025 como consecuencia de malas condiciones climáticas y de la presencia del hongo peronóspera que afectó muchos racimos.De cara a lo que viene Martín también espera una caída en la producción ya que “este año viene muy complicado por el clima”.“Este efecto del Niño nos está pegando muy fuerte en San Juan junto con la vuelta del ataque de peronóspera en las uvas comunes que son las que tienen destino a mosto y a las heladas de septiembre que fueron tremendas” dijo Martín.Esta situación hace que “las perspectivas para este próximo año sea una cosecha mucho más baja que la del año pasado. También esperamos lluvias y granizadas que hagan su parte seguramente”.