
El informe Lancet Countdown advierte que los efectos del calentamiento global sobre la salud se aceleran más rápido que las medidas adoptadas para combatirlos, con un récord de 710.000 muertes vinculadas al calor solo en 2023
El informe Lancet Countdown advierte que los efectos del calentamiento global sobre la salud se aceleran más rápido que las medidas adoptadas para combatirlos, con un récord de 710.000 muertes vinculadas al calor solo en 2023
Los riesgos del cambio climático para la salud humana crecen a un ritmo que supera con creces la capacidad de respuesta global. Un grupo de investigadores exige que la Organización Mundial de la Salud (OMS)y el sistema de Naciones Unidas reconozcan formalmente esta crisis como una emergencia sanitaria de alcance planetario. La petición surge del último informe Lancet Countdown, que documenta cómo los impactos sanitarios del calentamiento se aceleraron de forma alarmante desde la entrada en vigor del Acuerdo de París en 2016.
Según informó Euronews, los autores del estudio sostienen que una declaración oficial de emergencia transformaría la estrategia internacional: los compromisos voluntarios y graduales darían paso a una gestión coordinada y obligatoria, con mecanismos de rendición de cuentas jurídicamente vinculantes.
La medida impulsaría el refuerzo de la vigilancia sanitaria, la activación de sistemas de alerta temprana, la movilización rápida de recursos y la implementación de acciones preventivas en materia de salud pública.
El documento revela que, durante la última década, las consecuencias del clima sobre el bienestar humano no solo aumentaron, sino que lo hicieron a una velocidad superior a la registrada en el período previo. Los datos muestran un deterioro acelerado en múltiples frentes: peligros vinculados al calor extremo, mayor incidencia de sequías, precipitaciones más intensas y condiciones cada vez más propicias para la propagación de enfermedades vectoriales como el dengue y el zika.
Además de la declaración de emergencia, los especialistas proponen un paquete de medidas drásticas. Entre las más urgentes figura la prohibición inmediata y global de nuevas actividades de exploración y explotación de combustibles fósiles, junto con la eliminación completa de la generación eléctrica a base de carbón antes de 2035. También recomiendan un viraje hacia dietas predominantemente basadas en alimentos de origen vegetal.
Pese a los esfuerzos internacionales, las emisiones de gases de efecto invernadero siguen alcanzando máximos históricos. Los fenómenos meteorológicos extremos y los incendios forestales representan amenazas crecientes, sobre todo para las comunidades más vulnerables y las regiones con menor capacidad de respuesta ante los efectos del calentamiento.