
Un dramático hecho que tuvo un final feliz se registró ayer por la tarde en la capital correntina. Efectivos de la Comisaría Vigésimo Segunda Urbana le salvaron la vida a un niño de 3 años que se encontraba desvanecido en la vía pública con signos de asfixia por atragantamiento.
Un dramático hecho que tuvo un final feliz se registró ayer por la tarde en la capital correntina. Efectivos de la Comisaría Vigésimo Segunda Urbana le salvaron la vida a un niño de 3 años que se encontraba desvanecido en la vía pública con signos de asfixia por atragantamiento.
El procedimiento tuvo lugar mientras los uniformados realizaban recorridas preventivas por la calle César Álvarez. Al llegar a la intersección con Pedro Moresi, fueron alertados por un grupo de vecinos que solicitaba auxilio desesperadamente. Al detener la patrulla, una mujer desesperada se acercó con el pequeño en brazos, en estado inconsciente y con graves dificultades para respirar.
Ante la extrema urgencia, la patrulla actuó en equipo sin perder un segundo. El sargento primero Ramón Ojeda coordinó el abordaje de la mujer al móvil y solicitó apoyo al Sistema Integral de Seguridad 911 para abrir paso hacia el centro asistencial, mientras que el cabo primero Marcelo Molina se puso al volante para un traslado veloz.
En la parte posterior del patrullero, la cabo Maira González tomó al niño y le practicó maniobras de desobstrucción de las vías respiratorias (Heimlich). Gracias a la correcta aplicación de los primeros auxilios durante el trayecto, el pequeño logró expulsar el objeto que lo obstruía, recuperó el aire y volvió a responder a los estímulos.
El niño fue ingresado de urgencia al Hospital Pediátrico Juan Pablo II, donde recibió la atención médica especializada y quedó en observación en el servicio de emergencias fuera de peligro.