
La trayectoria del papa León XIV en comunidades de Perú y su trabajo pastoral entre sectores vulnerables permiten trazar un vínculo con la religiosidad popular del Litoral. En noviembre, durante su visita a la Argentina, el Pontífice presidirá una misa en Luján que tendrá como protagonistas a personas asistidas por organizaciones sociales y a quienes trabajan en comedores, centros comunitarios y espacios de acompañamiento. También visitará Córdoba y Capital Federal.
Sábado 31 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 11:06hs. del 31-10-2026
La historia pastoral de Robert Francis Prevost, hoy Papa León XIV, tiene una parte importante de su recorrido en Sudamérica. Antes de llegar al Vaticano, fue misionero agustino en Perú, donde trabajó en comunidades de distintas regiones y desarrolló una trayectoria que lo acercó a la vida cotidiana de sectores populares. Esa experiencia muestra cómo comprender su mirada sobre la Iglesia y su presencia en territorios donde la fe forma parte de la identidad comunitaria.
Prevost llegó a la misión agustiniana de Chulucanas, en el departamento peruano de Piura, en 1985. Luego, en 1988, se incorporó a la misión de Trujillo, donde se desempeñó como prior de comunidad, director de formación y profesor de seminaristas. También fue vicario judicial y docente en el Seminario Mayor San Carlos y San Marcelo. Su trabajo en Perú se extendió durante más de una década, con una interrupción entre 1987 y 1988.
Años después regresó al país andino como obispo de Chiclayo. El papa Francisco lo nombró administrador apostólico de esa diócesis en noviembre de 2014 y recibió la ordenación episcopal en diciembre de ese año. Permaneció al frente de Chiclayo hasta su posterior traslado a Roma.
Una fe que se expresa en las comunidades
La experiencia latinoamericana de León XIV permite establecer un diálogo con expresiones de religiosidad popular que atraviesan distintas regiones del continente. En Corrientes, la devoción a la Virgen de Itatí ocupa un lugar central en la vida religiosa y cultural de la provincia. Peregrinaciones, promesas y celebraciones reúnen cada año a miles de fieles alrededor de la imagen de la patrona correntina.
La historia de esa devoción tiene un hito en la coronación pontificia de la Virgen de Itatí, realizada el 16 de julio de 1900. La corona había sido bendecida por el papa León XIII en Roma, en 1899, antes de la ceremonia celebrada en Corrientes.
La conexión con León XIV no pasa por una relación histórica directa con el santuario correntino, sino por una experiencia pastoral compartida en América Latina: comunidades que encuentran en la fe, las celebraciones religiosas y las imágenes marianas una forma de expresar su identidad, sostener vínculos y atravesar momentos difíciles.
En ese sentido, la celebración prevista en la Basílica de Luján también adquiere un significado particular. El santuario, uno de los principales centros de peregrinación del país, será el escenario de la misa de cierre de la visita apostólica del Pontífice, prevista para el miércoles 11 de noviembre a las 10.
Luján, con los sectores más vulnerables en el centro de la celebración
Uno de los aspectos destacados de la misa será la participación de personas que forman parte de comedores, hogares, centros comunitarios y distintas iniciativas de asistencia y acompañamiento social. La convocatoria incluye tanto a quienes reciben ayuda como a quienes trabajan diariamente en esas organizaciones.
El director de Cáritas Nacional Emilio Insaurraga, explicó que la celebración tendrá “la intención particular de la caridad” y buscará poner en primer plano “a nuestro pueblo más empobrecido, aquel que necesita de todos una expresión de misericordia, de amor y de caridad”.
La propuesta contempla la presencia de integrantes de espacios vinculados con la educación, la primera infancia, la seguridad alimentaria, la atención de consumos problemáticos, la vivienda y la asistencia ante emergencias. También participarán personas que sostienen tareas comunitarias en distintos puntos del país.
La organización de la celebración busca que esos sectores no ocupen un lugar secundario en el encuentro, sino que sean parte central de la misa. Según explicó Insaurraga, participarán personas que forman parte de los servicios de Cáritas y quienes los brindan, en una convocatoria que reúne a distintos actores de la tarea social de la Iglesia.
La agenda argentina de León XIV se desarrollará entre el 8 y el 11 de noviembre, con actividades en Buenos Aires, Claypole, Córdoba y Luján. La misa frente a la Basílica será la última gran celebración pública antes de su partida hacia Perú, donde continuará su gira sudamericana.
Más allá de la convocatoria, la Iglesia correntina sostiene un trabajo territorial en comedores, merenderos y espacios de acompañamiento a familias vulnerables. A través de Cáritas, las pastorales y distintas congregaciones, desarrolla tareas de asistencia ante emergencias, especialmente durante las inundaciones, además de programas educativos y de promoción social.
La visita también recupera la memoria de la histórica llegada de Juan Pablo II a Corrientes, el 9 de abril de 1987, cuando más de 100.000 fieles lo recibieron bajo la lluvia junto a la imagen de la Virgen de Itatí.
Como parte de la preparación comunitaria, Correo Argentino impulsó la campaña "Una carta para León XIV", que permite enviar gratuitamente mensajes y oraciones al Pontífice.