
Bruno Ponti se accidentó con su auto en la madrugada del lunes. El joven de Chañarense acababa de ganar un torneo.
Bruno Ponti se accidentó con su auto en la madrugada del lunes. El joven de Chañarense acababa de ganar un torneo.
La madrugada de este lunes, el joven futbolista Bruno Ponti falleció trágicamente en un accidente de tránsito ocurrido sobre la ruta provincial 93, en la provincia de Santa Fe. El fatal episodio sucedió cerca de las 4.30, cuando el auto en el que viajaba se salió del camino y volcó de forma violenta, apenas unas horas después de haberse consagrado campeón con el Club Atlético Chañarense.
Según informaron las fuentes policiales, el choque se produjo en el tramo de la ruta que conecta a las localidades de Chañar Ladeado y Berabevú. Por motivos que los investigadores todavía intentan descubrir, el Chevrolet Corsa que manejaba el deportista despistó y dio varias vueltas. Al llegar al lugar para brindar ayuda, los efectivos comprobaron que el joven viajaba solo y encontraron su cuerpo sin vida sobre el pasto, al costado del camino.
La muerte del deportista generó una profunda conmoción y tristeza en toda la ciudad. Apenas el domingo, Ponti había celebrado el título de su equipo tras ganarle por penales a Independiente, e incluso había publicado fotos de los festejos en sus redes sociales poco antes del fatal desenlace.
Luego de confirmarse la peor noticia, el club y los vecinos de la zona utilizaron las redes sociales para despedirlo."Qué noticia tan desoladora. Que en paz descanses, guerrero. Fuerzas para todos sus seres queridos", escribió un seguidor. Otros decidieron recordarlo por su esfuerzo en la cancha:"Gracias por dejar todo en la cancha, gracias por ser parte de la alegría más linda de todos, de ser campeones, descansa, Bruno… tipazo con todas las letras".
El emotivo posteo del Club Atlético Chañarense por la muerte de un joven futbolista
Te estamos escribiendo desde este lado, con el corazón en la mano, sin poder ni querer encontrar las palabras para despedirte. Porque, en realidad, nos negamos a hacerlo.
Sería en vano intentar contarle a la gente quién fuiste. Porque desde hace unas horas, entre tantos mensajes que nos llegan, hay palabras que se repiten una y otra vez: "Gran persona", "el del corazón enorme". Y así eras vos. Y así te vamos a recordar siempre.
Porque además de ser un jugador enorme, de esos que dejaban todo en la cancha, con unos huevos tremendos y un amor inagotable por estos colores, lo más grande que nos dejás va mucho más allá del fútbol. Nos queda la certeza de que, con tu bondad, tu humildad y tu templanza, dejaste una huella imborrable en cada uno de los que tuvimos la suerte de conocerte. Y estamos seguros de que cada palabra que se escriba acá va a ser reflejo de eso.
Te vimos nacer y crecer en esta casa. Te vimos aprender, equivocarte, levantarte y volver a intentarlo. Pero, sobre todo, te vimos esforzarte siempre por ser cada día mejor. Como jugador y, mucho más importante, como persona. ¡Y pucha que lo lograste, campeón!
Hoy nos toca aceptar algo que todavía no podemos entender. Pero, en medio de tanto dolor, nos queda un pequeño consuelo: saber que ayer viviste uno de los días más felices de tu vida. Que pudiste celebrar eso por lo que tanto luchaste, con la camiseta que tanto amabas y rodeado de tu gente.
Nos quedan esos abrazos fuertes que nos dimos festejando, tu sonrisa enorme y la imagen de verte feliz, tan feliz, cumpliendo tu sueño y el de toda la familia merengue.
Qué paradoja, amigo. Ayer celebrábamos juntos una estrella más en nuestro escudo, sin imaginar que hoy vos te convertirías en una de esas estrellas que nos van a acompañar y guiar desde el cielo.
Siempre vas a ser nuestro "Búfalo". Y desde acá, más unidos que nunca, vamos a seguir luchando para mandarte muchas más alegrías para allá arriba.
Gracias por tanto, por todo lo que fuiste y por todo lo que nos dejaste. Te queremos para siempre y te prometemos nunca olvidarte, campeón.