
El frentista y el Gobierno de la Ciudad tenían la obligación de mantener la vereda en buen estado. La demandante sufrió una fractura de codo.
El frentista y el Gobierno de la Ciudad tenían la obligación de mantener la vereda en buen estado. La demandante sufrió una fractura de codo.
Una mujer de 79 años será indemnizada por su vecino en el barrio porteño de Flores, donde en 2012 sufrió una fractura en el codo izquierdo al tropezar en la vereda por el mal estado de las baldosas. El Gobierno porteño también tendrá que hacerse cargo.
La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil confirmó el fallo en primera instancia y aumentó la indemnización para la demandante, que tenía 65 años al momento del accidente y tuvo que pasar por una lenta recuperación que la dejó con un 3% incapacidad física parcial y permanente.
Aunque la Cámara no hizo lugar a los planteos por incapacidad física y daño moral de la víctima, sí responsabilizó al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y al frentista -aunque en menor medida- por la falta de mantenimiento de la vereda.
Según reportó el sitio Infobae, la indemnización asciende ahora a $3.050.000, más intereses, en concepto de pagos por gastos médicos y traslados.
Construyendo el caso de la vereda rota
El accidente ocurrió el 4 de enero de 2012 en Flores, según el registro del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME), que acudió al auxilio de la mujer llamado por el personal de Gendarmería que intervino en el episodio.
Según el relato de la víctima, tropezó al intentar cruzar una porción de la vereda que llevaba años con las baldosas rotas o flojas, que tenía cemento al aire y suciedad acumulada.
El personal de Gendarmería tomó los datos de la víctima y el SAME la trasladó a un hospital porteño. Todos esos registros fueron incluidos en la causa penal contra el frentista y el Gobierno porteño.
Durante el juicio declaró un vecino del barrio que presenció la caída e indicó que el "boquete" llevaba años en medio de la vereda.
También se incorporaron a la causa las fotos del "boquete", que fueron certificadas por un escribano en octubre de 2012, e imágenes de 2018 donde consta que el estado de la vía pública era igual de calamitoso que seis años atrás.
En marzo de 2025 la Justicia porteña por fin le dio la razón a la demandante: su caída fue producto del estado de la vereda, y la norma actual obliga a los frentistas a construir y mantener en buen estado de las mismas.
Además, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires fue responsabilizado por su falta de control en el caso de Flores.
Por un lado, el frentista nunca contestó a la demanda, por lo que fue considerado en rebeldía y su silencio fue interpretado como una aceptación de los cargos.
Por el otro, el Gobierno porteño no pudo probar que hubiese alguna instancia en la que se interrumpió el vínculo entre el estado de la vereda y el accidente que sufrió la mujer.
En el fallo de primera instancia constaba una indemnización de $2.000.000 por la lesión, más $900.000 por el daño extrapatrimonial (el impacto que el accidente tuvo en la vida de la demandante) y $100.000 por gastos médicos.
Pero la Sala G de la Cámara aumentó los montos hasta llegar a $3.000.000 y $150.000, con una tasa anual del 8% a aplicarse entre enero de 2012 y marzo de 2025, y la tasa activa del Banco Nación para mantener actualizada la suma en caso de que se siga retrasando el pago.