
Mark Walter está en la mira de la Justicia por ocultar fondos millonarios. En el complejo caso aparecen involucrados tres financistas argentinos.
Mark Walter está en la mira de la Justicia por ocultar fondos millonarios. En el complejo caso aparecen involucrados tres financistas argentinos.
En la actualidad, el reconocido magnate estadounidense Mark Walter busca vender su equipo Cadillac de la Fórmula 1 por al menos 3.000 millones de dólares en Estados Unidos. Esta drástica decisión se da mientras el empresario de 66 años se encuentra acorralado por una investigación del Departamento de Justicia por presuntamente ocultar más de 20.000 millones de dólares en préstamos irregulares, un complejo entramado de dinero que también salpica a varios financistas argentinos.
La posible venta de la escudería de automovilismo es el último paso de una cadena de negocios que Walter comenzó a desarmar cuando la Justicia empezó a investigarlo de cerca. Anteriormente, entre agosto y septiembre de 2026, el empresario ya se había desprendido de sus millonarias acciones en el equipo de básquet Los Ángeles Lakers y en el club de fútbol inglés Chelsea. Sumado a la presión judicial, el equipo de carreras genera pérdidas económicas y es el único que no sumó ningún punto en el campeonato actual.
El grave problema legal comenzó a salir a la luz en febrero de 2026, cuando las autoridades estadounidenses descubrieron que las aseguradoras del magnate habrían escondido fondos prestados a sus propias empresas. La investigación avanzó a tal punto que agentes federales interceptaron el avión privado de Walter y le secuestraron su teléfono y su computadora, aunque desde su compañía negaron los delitos y aseguraron que sus directivos "siempre actuaron de buena fe".
El escándalo tiene una fuerte conexión con nuestro país debido a la participación de intermediarios argentinos con historia en la bolsa de valores. En el expediente federal figuran los hermanos Juan y Diego Ball, junto con el directivo Federico Hermida. Las autoridades sospechan que sus empresas funcionaron como puentes para canalizar el dinero de las aseguradoras hacia otros negocios del magnate de manera oculta, aunque por ahora ninguno de los tres fue imputado.
Además de la causa por fraude financiero, el equipo Cadillac enfrenta otra disputa legal vinculada a la Argentina. La exdeportista y empresaria tecnológica Bárbara Bessolo presentó una demanda por 100 millones de dólares por robo de propiedad intelectual e incumplimiento de contrato contra los armadores originales de la escudería, un caso que todavía sigue abierto en los tribunales.