
El organismo comenzará a liberar desde este jueves los depósitos congelados, con un primer desembolso de hasta 40 salarios mínimos, equivalente a unos 121 millones de guaraníes. El periodista económico Samuel Acosta explicó a Canal 5TV que quienes tengan ahorros por encima del límite deberán esperar el proceso de liquidación de la entidad.
Miércoles 04 de Noviembre de 2026 - Actualizada a las: 20:53hs. del 04-11-2026
El Banco Central del Paraguay (BCP) anunció este miércoles 4 de noviembre el inicio de la devolución de los depósitos de los clientes de Ueno Bank, entidad intervenida este lunes tras presentar problemas de liquidez y solvencia. El primer desembolso comenzará este jueves 5 y alcanzará hasta 40 salarios mínimos, unos 121 millones de guaraníes, según informó en diálogo con Canal 5TV el periodista económico Samuel Acosta, editor general del diario Cinco Días, desde Asunción.
La medida se concretó después de que el presidente paraguayo Santiago Peña promulgara una ley que permite adelantar recursos del Fondo de Garantía de Depósitos. El mecanismo busca que los ahorristas puedan recuperar parte de su dinero mientras avanza el proceso de resolución de la entidad.
Acosta explicó que la cobertura total del fondo alcanza los 75 salarios mínimos, equivalentes a unos 228 millones de guaraníes. Sin embargo, el primer pago tendrá un tope menor. “Lo que ahora se aprobó es un adelanto de esa cantidad total, es decir, hasta 40 salarios mínimos”, precisó.
Una vez concluida esta primera etapa, se establecerá un calendario para completar los pagos hasta alcanzar el límite previsto por la garantía. Quienes tengan depósitos o inversiones por encima de ese monto deberán esperar el proceso de quiebra y liquidación del banco, del que dependerá la recuperación de los fondos restantes.
“Para las empresas, muchas que operaban y que mueven evidentemente un volumen más alto, van a tener que esperar esa liquidación”, señaló el periodista. En cambio, estimó que una parte importante de los pequeños ahorristas podría recuperar la totalidad de sus depósitos mediante el Fondo de Garantía.
La caída de un banco con millones de clientes
Ueno Bank había crecido con rapidez durante los últimos años y llegó a convertirse en una de las entidades con mayor cantidad de clientes de Paraguay. Tenía alrededor de tres millones de usuarios y su actividad estaba orientada principalmente a microemprendedores y sectores de menores ingresos.
El banco pasó de ser una financiera a convertirse en una de las cinco entidades bancarias más grandes del país. También explicó que había desarrollado un grupo de empresas vinculadas a servicios financieros, pagos y cobranzas.
Según su análisis, los problemas de solvencia se agravaron cuando la entidad comenzó a prestar dinero a empresas de ese mismo grupo, que no generaron los retornos esperados. La situación se volvió crítica a fines de octubre, cuando Ueno Bank debía cumplir con una obligación de encaje legal ante el Banco Central.
“Al vencer el plazo y demostrar que estaba con una insolvencia, con unos problemas de liquidez, el Banco Central activa el protocolo de resguardo”, relató Acosta. La intervención se conoció públicamente durante la madrugada del martes.
Investigación judicial y consecuencias económicas
La caída de la entidad también derivó en una investigación fiscal sobre sus directivos. Acosta indicó que ocho integrantes de la conducción fueron detenidos inicialmente y que, al momento de la entrevista, siete se encontraban bajo prisión domiciliaria, mientras que el CEO, Miguel Vázquez, permanecía detenido. Además, señaló que otros 19 altos directivos habían sido imputados.
La causa investiga presuntos hechos de lesión de confianza y estafa. El periodista también mencionó que existen sospechas en sectores políticos sobre un posible conocimiento anticipado de la situación financiera del banco, aunque aclaró que esos hechos forman parte de una investigación.
El impacto alcanzó a empresas y usuarios que utilizaban los servicios de la entidad para realizar pagos y operaciones cotidianas. Según Acosta, otros bancos debieron ampliar la atención para abrir nuevas cuentas, mientras que algunas plataformas de servicios registraron dificultades por su dependencia de la red de pagos de Bueno Bank.
“Paraguay no registraba una crisis financiera como esta desde el año 2003”, afirmó el periodista, al comparar la situación con la caída de Multibanco.
La crisis también abrió un escenario de tensión política. Acosta señaló que sectores de la oposición y una facción del Partido Colorado impulsaban un pedido de juicio político contra el presidente Santiago Peña, aunque su avance dependía de reunir los votos necesarios en el Congreso.