
La ciudad de Esquina vivió este miércoles una jornada de profundo dolor con la despedida definitiva de Nanci Estela Godoy, la docente rural de 52 años brutalmente asesinada en el paraje El Malezal.
La ciudad de Esquina vivió este miércoles una jornada de profundo dolor con la despedida definitiva de Nanci Estela Godoy, la docente rural de 52 años brutalmente asesinada en el paraje El Malezal. La convocatoria, organizada por sus seres queridos en dos instancias, comenzó el martes por la noche en la intimidad familiar y culminó con un velatorio público de 6 a 18 horas en la céntrica Plaza 9 de Julio.
Una multitud integrada por sus tres hijos, su esposo, allegados, colegas y vecinos colmó el centro de la localidad para tributarle un tributo colectivo. «Queremos que su despedida sea también un abrazo de todo un pueblo. Que nadie que quiera despedirse de ella se quede sin la oportunidad de hacerlo», expresaron sus allegados en el mensaje de convocatoria.
Durante el oficio religioso celebrado en el espacio público, el obispo de Goya, Adolfo Canecín, brindó palabras de consuelo a la comunidad y remarcó que «Dios no negocia con el mal», añadiendo que el perdón cristiano no implica impunidad para los responsables. Concluida la ceremonia, la comitiva se trasladó a la sala velatoria y posteriormente se realizó la inhumación en el cementerio local de Esquina.
La despedida coincidió con la consolidación del legajo judicial, donde el juez de Garantías Jorge Gustavo Vallejos confirmó la prisión preventiva para los cinco imputados. Los peones Ireneo Antonio Zarza, Felipe Dionisio Sandoval y el puestero Sergio Nahuel Rojas permanecen privados de la libertad acusados como coautores de femicidio. En tanto, Rosa Leguizamón continúa procesada como coautora de homicidio simple y Ernesto Ezequiel Bordón por falso testimonio e inconsistencias testimoniales.
Los peritajes en los teléfonos secuestrados revelaron conversaciones explícitas con frases como «¿Qué hago con ella ahora?», reforzando la hipótesis de una agresión sexual en manada seguida de femicidio. Para los tres imputados por femicidio rige la pena de prisión perpetua con un mínimo de 35 años de cumplimiento efectivo y sin beneficio de libertad condicional. Mientras que Leguizamón enfrenta de 8 a 25 años de prisión y Bordón de 1 a 4 años por falso testimonio, con posibilidad de agravamiento según el avance del proceso.