El muralista correntino Juan Manuel Sanabria convirtió una esquina del barrio Camba Cuá de Corrientes en un punto de encuentro para vecinos y fanáticos de la Selección. La obra, de 7,5 metros de largo por 4,5 de alto, nació durante el Mundial 2026 y, si Argentina levanta la copa ante España, el artista promete volver para sumar la cuarta estrella a la camiseta del capitán.
Viernes 17 de Julio de 2026 - Actualizada a las: 00:37hs. del 18-07-2026
En la esquina de Entre Ríos y 9 de Julio, a pocos metros del parque Camba Cuá de la capital correntina, Lionel Messi ya tiene su lugar. No llegó en una gigantografía, ni en un cartel publicitario. Llegó de la mano del muralista correntino Juan Manuel Sanabria, quien desde el 9 de julio transformó una pared común en uno de los rincones más fotografiados de la ciudad.
Mientras la Selección Argentina avanzaba partido tras partido en el Mundial 2026, también avanzaban las pinceladas sobre el rostro del capitán. Ahora, con la final frente a España cada vez más cerca, el artista ya tiene decidido cuál será el próximo paso si la Albiceleste consigue la cuarta Copa del Mundo.
"Si pasa lo que todos queremos que pase, voy a venir y le voy a agregar ese detalle", afirmó. Cuando www.radiosudamericana.com le preguntó si sería la copa, respondió con una sonrisa: "No, la cuarta estrella".
Un homenaje que nació durante el Mundial
Sanabria, muralista autodidacta reconocido por su estilo hiperrealista y por fusionar técnicas clásicas con una impronta geométrica propia, explicó que la idea de pintar a Messi existía desde hacía tiempo.
"Ya había pintado a Leo Messi antes, pero este es el primero que hago en Corrientes. Tenía vista esta pared y después del partido contra Egipto dije: 'Bueno, ya está, hay que hacerlo'", recordó.
Su intención inicial era terminar la obra en apenas dos o tres días. Sin embargo, la dimensión del muro y el nivel de detalle hicieron que el trabajo demandara cerca de una semana.
La pared resultó mucho más grande de lo que imaginaba."Cuando llegué pensé que era más chica. Después tuve que buscar escaleras más altas porque era bastante más grande de lo que parecía". El mural ocupa una superficie aproximada de 7,5 metros de largo por 4,5 metros de alto.
Pintar en la calle, con brocha y colores hechos a mano
Lejos del aerosol que suele identificarse con el arte urbano, Sanabria mantiene la misma técnica que utiliza en sus pinturas de caballete. "Yo pinto con brocha. Trabajo con blanco, negro y los colores primarios: amarillo, rojo y azul. Después voy armando todos los tonos en recipientes."
Cada jornada comenzaba temprano: "A la mañana es mucho mejor porque está fresco y la pared queda en sombra. A la tarde pega el sol de frente y se hace bastante complicado seguir pintando."
Como ocurre en sus trabajos hiperrealistas, el rostro fue la parte más exigente. "El rostro de Lionel no es fácil. Tiene rasgos muy particulares. Hubo partes que no me convencían y las tuve que volver a hacer hasta quedar conforme."
A diferencia de muchos homenajes realizados después de Qatar 2022, Sanabria eligió una imagen diferente del capitán. "No quería hacer otra vez la foto con la copa porque ya la pinté antes. Este Mundial tiene imágenes muy buenas y cuando vi esta fotografía de uno de los primeros partidos dije: 'Esta la voy a pintar algún día'".
La elección también tuvo un sentido simbólico: "Quería mostrar al Messi que sigue luchando, que sigue siendo un ejemplo, más allá de cualquier resultado".
"Messi es un ejemplo para grandes y chicos"
Para el artista, el valor del rosarino trasciende ampliamente el fútbol. "Messi es un emblema argentino y una figura mundial del deporte. Capaz que es uno de los deportistas más grandes de la historia".
Pero asegura que su mayor legado está fuera de la cancha."Es un ejemplo para grandes y chicos de superación. Nunca se dio por vencido. Los nenitos pasan con la camiseta de Messi, los padres también. Es un ejemplo enorme".
Incluso considera que el reconocimiento internacional ya supera cualquier discusión deportiva. "Imaginate que en Estados Unidos, donde el fútbol nunca fue el deporte principal, hoy todo el mundo lo sigue gracias a Messi. Eso demuestra que trasciende el deporte."
Y agregó: "No hay gente que hable mal de él. Puede haber rivales deportivos o fanáticos de Cristiano Ronaldo, pero si te gusta el fútbol no entiendo cómo podrías odiar a Messi. Si lo hiciste, te perdiste de disfrutar veinte años de uno de los mejores jugadores de la historia".
Un mural que ya es del barrio
Mientras avanzaba la pintura, el mural dejó de pertenecer únicamente a su autor. Los vecinos comenzaron a acercarse todos los días para acompañarlo. "Son todos muy amables. Me traen torta frita, me traen tortas. Una señora hasta me dejó su equipo de mate para que lo use mientras trabajo".
Con el correr de los días, la esquina empezó a llenarse de visitantes. "Me mandaban fotos y videos de gente haciendo cola para sacarse fotos con el mural. A veces hasta me pedían que me corriera un ratito para sacar la imagen sin que yo aparezca."
"A esta Selección no se le puede pedir más"
El artista también habló del presente del equipo de Lionel Scaloni y pidió valorar el camino recorrido, independientemente del resultado de la final. "El argentino es muy exitista. Ya están esperando que gane para pintarlo otra vez con la copa. Pero a estos jugadores hay que agradecerles.".
Y completó: "Vivimos un mes espectacular. Todos los partidos nos juntamos con amigos, festejamos cada triunfo y otra vez estamos jugando el último partido del Mundial. Pase lo que pase el domingo, no se les puede pedir mucho más."
Un regalo para quien inspiró la obra
Cuando este medio le preguntó qué le gustaría que descubriera Messi si alguna vez se parara frente al mural, Sanabria no habló de reconocimiento personal. "Muchos me dicen que lo etiquete, que haga que le llegue. Yo no espero eso. Si algún día lo ve, para mí sería simplemente un regalo para él por todas las alegrías que nos dio durante estos años".
Y si Argentina consigue la cuarta estrella frente a España, el mural todavía tendrá un último capítulo. El lunes, Juan Manuel Sanabria volverá a esa esquina de Camba Cuá para completar la obra con el detalle que hoy espera todo un país: la cuarta estrella sobre la camiseta del capitán.