
La acción se concretó a partir de un llamado al Sistema de Atención al Ciudadano (SAC). El animal, que fue entregado voluntariamente por su propietario, recibió atención veterinaria inmediata y comenzó un tratamiento integral bajo seguimiento municipal.
La Municipalidad de Corrientes concretó una nueva intervención en el marco de las políticas de bienestar animal, brindando asistencia inmediata a un perro que presentaba un delicado cuadro de salud en una vivienda del barrio 17 de Agosto. El operativo se realizó gracias a un llamado al Sistema de Atención al Ciudadano (SAC), lo que permitió activar de manera rápida los mecanismos de inspección y atención veterinaria para resguardar al animal.
El procedimiento fue llevado adelante por la Subsecretaría de Políticas Ambientas, dependiente de la Secretaría General del Municipio, donde los profesionales designados constataron que el can presentaba graves lesiones y un importante deterioro físico. Tras la evaluación clínica realizada en el lugar, también se le practicó un test rápido de leishmaniasis, cuyo resultado fue positivo.
La subsecretaria de Políticas Ambientales, Mercedes Mestres, presente en el lugar, explicó que el propietario decidió entregar voluntariamente al animal al equipo veterinario municipal al reconocer que no podía afrontar el tratamiento que requería su recuperación.
“El pedido ingresó a través del SAC, por lo que el equipo de la Dirección General de Promoción, Derecho y Bienestar Animal se acercó hasta el domicilio para constatar la situación del perro que se encontraba en malas condiciones de salud”, indicó la funcionaria.
Mestres detalló además que, según manifestó el dueño, previamente había recurrido a distintos veterinarios sin lograr determinar el origen del cuadro clínico. “Al realizarle el test rápido de leishmaniasis por parte del equipo veterinario municipal se constató que la mascota poseía la enfermedad”, señaló. ATENCIONES VETERINARIAS Al respecto, el médico veterinario de la Dirección General de Promoción, Derecho y Bienestar Animal, Sebastián Pujol -quien participó del operativo-, explicó que se constató que el perro presentaba múltiples lesiones en distintas partes del cuerpo, siendo la más grave una extensa herida en la zona de la nuca provocada por una miasis (bichera), que había comprometido gran parte de una de sus orejas. Además, presentaba lesiones cutáneas compatibles con una importante infestación de ectoparásitos, producto de pulgas y garrapatas, que le ocasionaban intenso prurito y autolesiones.
El profesional señaló que, tras el rescate, el animal recibió las primeras curaciones y comenzó un tratamiento integral para atender tanto las lesiones dérmicas como musculares, además del abordaje específico por el diagnóstico positivo de leishmaniasis. Explicó que permanecerá en un hogar de tránsito que colabora con la Municipalidad, donde continuará bajo controles veterinarios periódicos hasta lograr su recuperación.
PARTICIPACIÓN VECINAL Por otra parte, la subsecretaria Mestres remarcó que este tipo de intervenciones reflejan la importancia del trabajo articulado entre el Estado municipal y la comunidad. “Cualquier vecino que vea o conozca un hecho similar, ya sea de maltrato animal o tráfico ilegal de fauna, puede realizar una denuncia de manera completamente anónima a través de las herramientas que la Municipalidad tiene disponibles, como la línea gratuita 147, la aplicación móvil de la Comuna o el asistente virtual MuniBot”, recordó.
Asimismo, agradeció a las familias que colaboran como hogares de tránsito para animales rescatados, permitiendo que puedan recuperarse en un entorno adecuado hasta encontrar una adopción responsable. “Gracias a ese compromiso muchos perros y gatos logran recuperarse y posteriormente incorporarse a una familia que les brinda una nueva oportunidad”, destacó.
TRABAJO CONSTANTE En lo que va del año, la Municipalidad intervino en numerosos casos de rescate y asistencia de perros y gatos que requerían tratamientos veterinarios específicos, además de actuar en procedimientos vinculados con aves silvestres y exóticas que eran mantenidas en cautiverio o destinadas a la comercialización ilegal. En todos los casos, la rápida participación de los vecinos permitió activar los protocolos correspondientes y proteger a los animales.