
La calificadora de riesgo Moody's mejoró este martes la nota de la deuda de Argentina que pasó a B3. Además subió la perspectiva a Positiva. "La mejora de la calificación refleja nuestra evaluación de que el riesgo de impago de Argentina ha disminuido sustancialmente a medida…
La calificadora de riesgo Moody's mejoró este martes la nota de la deuda de Argentina que pasó a B3. Además subió la perspectiva a Positiva. "La mejora de la calificación refleja nuestra evaluación de que el riesgo de impago de Argentina ha disminuido sustancialmente a medida que la estabilización macroeconómica ha avanzado más allá de la fase de ajuste inicial hacia una mejora más duradera de los fundamentos crediticios señal de una mejor gobernanza" señaló Moody's.Se trata de la tercera calificadora que mejora la performance de los bonos soberanos argentinos. La expectativa es que el movimiento impacte en el riesgo país aunque con un efecto menor a las recalificaciones previas. La primera suba de nota fue la de Fitch en mayo y Standard and Poor's le siguió en junio. Desde aquella primera señal el riesgo país perforó los 500 puntos hasta acercarse a los 402 puntos hace 10 días. Este martes subió 4 unidades a los 420 puntos antes de que se conociera la decisión de Moody's. Hace dos semanas Luis Caputo en las últimas semanas que "es una opción no un objetivo" volver a los mercados de deuda. En su equipo sugirieron que avanzarían por ese camino si pudieran emitir deuda a una tasa por debajo del 8% anual equivalente a un riesgo país cercano a los 300 puntos. Pero el riesgo de una posible reversión del plan de ajuste en las elecciones de 2027 dificulta acercarse a esa meta.En febrero de 2025 la nota crediticia argentina había pasado de CAA3 a CAA1. Luego en mayo de ese año la entidad se tomó un compás de espera para evaluar una mejora adicional tras elogiar los avances del programa económico de Javier Milei. Finalmente este martes subió la calificación de CAA1 a B3 y mejoró la perspectiva que pasó de Estable a Positiva. "Refleja nuestra opinión de que el perfil crediticio de Argentina podría fortalecerse aún más a medida que las mejoras estructurales en las finanzas externas se combinen con la estabilización macroeconómica en curso" explicaron desde la calificadora.Desde el gobierno de Milei salieron a celebrar la novedad. "Con esta decisión las tres grandes calificadoras (Moody's S&P y Fitch) quedan alineadas en B- por primera vez en más de una década" afirmó José Luis Daza viceministro de Economía. Por su parte el Presidente le dedicó un mensaje en su sintonía. "TMAP" en referencia a su lema "todo marcha acorde al plan"La calificadora de deuda había desestimado una suba de la nota de Argentina durante la conferencia realizada en mayo pasado en el hotel Four Seasons de Retiro. En esa ocasión dijo que faltaban pruebas de sostenibilidad a largo plazo. Pero el jueves pasado cambió su punto de vista.Los argumentos de Moody's para la mejora de la nota argentinaEl comité de calificación determinó que los fundamentos económicos incluyendo su fortaleza económica mejoró "significativamente". También ponderó la fortaleza institucional y de gobernanza. "La fortaleza fiscal o financiera del emisor incluyendo su perfil de deuda no ha cambiado significativamente. El emisor se ha vuelto cada vez menos susceptible a eventos de riesgo" afirmó.En ese marco Moody's evaluó que "persisten los riesgos políticos de cara a las elecciones generales de 2027" pero remarcó que aumentó "la probabilidad de continuidad de las políticas y de ganancias sostenidas en liquidez externa y capacidad de pago de la deuda".Al justificar la mejora de perspectiva a "Positiva" la calificadora advirtió sobre la necesidad de que se mantenga el "ajuste macroeconómico" y sobre la situación de las reservas externas. "Será necesario un ajuste macroeconómico continuo hasta que se materialice una mayor proporción de los proyectos del sector externo en 2027 ya que a pesar de las mejoras recientes las reservas externas aún no son lo suficientemente sólidas como para resistir una crisis política o de balanza de pagos" apuntó Moody's.Entre los principales factores la agencia de rating destacó el fortalecimiento del desempeño exportador de la agricultura industria manufacturera y servicios mientras que el sector energético pasó de ser una fuente de presión externa a generar un superávit creciente.En cuanto al RIGI precisó que el régimen impulsó una cartera de proyectos de US$ 141.700 millones —cerca del 20% del PBI— de los cuales US$ 45.000 millones ya están en fase de finalización.Sobre las reservas Moody's señaló que el Banco Central adquirió más de US$ 11.000 millones en divisas hasta mediados de 2026 sin generar presión cambiaria. "Si bien los colchones de reservas siguen siendo relativamente débiles la mejora de la dinámica externa subyacente y de la capacidad de financiamiento ha reducido los riesgos relacionados con la balanza de pagos y ha aliviado las preocupaciones sobre las presiones derivadas del servicio de la deuda especialmente en 2026 y 2027" sostuvo.Para la compañía Argentina podría mejorar su calificación si los flujos de inversiones hacia los sectores energético minero y otros sectores orientados a la exportación se mantienen dentro de la economía y se traducen en una acumulación sostenida de reservas una mayor cobertura del servicio de la deuda externa.También sugirió que podría evaluarlo si el progreso continuo en la eliminación de las "distorsiones económicas" y el avance de políticas "promercado" respaldan el reequilibrio de la economía.Con todo la calificadora advirtió que un cambio en el panorama político tras las elecciones de 2027 podría alterar la trayectoria de las políticas y la elección de un gobierno más intervencionista que revierta parcialmente las reformas recientes supondría el riesgo de que se reintrodujeran distorsiones en la inversión el comercio el mercado cambiario y la gestión fiscal."Es probable que un cambio de este tipo debilite la confianza de los inversores frene los flujos procedentes de inversiones y limite la acumulación de colchones externos lo que erosionaría gradualmente las mejoras crediticias alcanzadas durante el actual proceso de ajuste" estimó.Si bien la agencia identifica algunos desafíos sociales derivados de un mercado laboral todavía "algo rígido" de la elevada inflación y de las desigualdades económicas cree que las tensiones sociales permanecen bajo control y no dieron lugar a grandes manifestaciones a nivel nacional que en el pasado obstaculizaron la eficacia de las políticas según el comunicado.Por último advirtió que podría rebajar sus calificaciones si hubiera un debilitamiento sustancial del programa de estabilización o si acontecimientos políticos provocaran un retroceso significativo de las reformas. "De igual manera nuevas presiones sobre la balanza de pagos una interrupción sostenida en la acumulación de reservas o evidencia de que las entradas de divisas son insuficientes para cubrir las crecientes necesidades de financiamiento externo también podrían llevar a una baja de la calificación" concluyó.