
TRAS LA POLÉMICA GENERADA POR EL CASO DEL BEBÉ RETIRADO DE UN HOGAR EN EL BARRIO MOLINA PUNTA, EL ASESOR LEGAL DE LA DIRECCIÓN DE PROTECCIÓN DE NIÑEZ Y ADOLESCENCIA (DIPNA), ACLARÓ CÓMO FUNCIONAN LAS MEDIDAS EXCEPCIONALES DE PROTECCIÓN.
Domingo 26 de Julio de 2026 - Actualizada a las: 13:21hs. del 26-07-2026
La denuncia pública de una familia que aseguró que el Estado le "quitó" a su bebé generó una fuerte conmoción en Corrientes. El caso, ocurrido en el barrio Molina Punta, derivó en manifestaciones de vecinos, cortes de calles y quema de cubiertas, mientras en redes sociales comenzaron a multiplicarse publicaciones que hablaban de un supuesto "secuestro" o "robo" del niño. La repercusión fue inmediata y el episodio volvió a poner en debate cómo actúa el sistema de protección de la niñez cuando considera que un menor se encuentra en una situación de riesgo.
En ese contexto, el asesor legal de la Dirección de Protección de Niñez y Adolescencia (Dipna), Matías Robledo, brindó precisiones sobre el procedimiento que se aplica en estos casos y llamó a la responsabilidad al momento de comunicar este tipo de situaciones, al advertir que muchas veces existe un profundo desconocimiento sobre el funcionamiento del sistema de protección y sobre las razones que llevan al Estado a adoptar medidas excepcionales.
Según explicó, cuando una familia sostiene públicamente que "le robaron un hijo" o que "el Estado secuestró un bebé", se instala una idea que no sólo puede ser incorrecta desde el punto de vista jurídico, sino que además genera alarma social y puede activar mecanismos previstos para situaciones completamente distintas, como la desaparición de un menor.
"Hay mucha desinformación respecto de estos procedimientos. Generalmente se habla de que el Estado saca a los niños de sus familias, pero pocas veces se explica por qué ocurre, quién toma esa decisión y cuáles son los pasos previos. Eso genera confusión y también un juzgamiento público de casos muy sensibles", señaló.
Robledo recordó además que Corrientes atraviesa un momento particularmente delicado en materia de protección de la infancia debido al fuerte impacto social que produjo la desaparición de Loan Danilo Peña, una causa que continúa siendo investigada por la Justicia Federal. En ese sentido, consideró que cualquier denuncia vinculada con la posible sustracción de un niño debe ser tratada con extrema prudencia.
"Hablar de robo o secuestro de un niño es una acusación muy grave. No solamente instala una situación que puede no ser real, sino que también pone en marcha mecanismos judiciales y administrativos destinados a casos de desaparición de menores, como ocurre con la Alerta Sofía", explicó.
El funcionario aclaró que el caso de Molina Punta no respondía a un episodio de esas características, sino a una intervención del sistema provincial de protección de derechos.
Sin entrar en detalles específicos, debido a que la legislación establece la reserva de identidad y confidencialidad de todos los expedientes que involucran a niñas, niños y adolescentes, Robledo confirmó que existía una disposición adoptada por la Dirección de Protección de Niñez y Adolescencia, respaldada por antecedentes y en conocimiento de la Justicia.
Explicó que este tipo de decisiones nunca se toman de manera improvisada ni responden a una única denuncia, sino que forman parte de un proceso en el que intervienen trabajadores sociales, psicólogos, abogados y distintos organismos estatales que evalúan la situación familiar antes de adoptar cualquier medida excepcional.
"Cuando un niño es separado de su grupo familiar de origen es porque previamente existió una evaluación que determinó una situación concreta de vulnerabilidad o de peligro para ese niño. No es una decisión arbitraria ni mucho menos caprichosa", sostuvo.
El asesor legal explicó que el sistema de protección tiene como objetivo principal preservar el derecho del niño a crecer dentro de su familia y que, precisamente por eso, la separación del hogar constituye el último recurso disponible cuando todas las demás alternativas resultan insuficientes.
"Lo primero que se intenta siempre es trabajar con la familia. Se acompaña, se realizan intervenciones, se buscan soluciones para que el niño pueda permanecer en su entorno. Cuando eso no alcanza porque persisten situaciones de riesgo, se buscan alternativas dentro de la propia familia ampliada", detalló.