
Desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa señalaron que el crecimiento del último mes estuvo impulsado por factores puntuales como el Mundial, el aguinaldo y el Día del Padre. Advirtieron que el consumo continúa retraído y reclamaron mejores condiciones para competir frente a las importaciones.
Domingo 26 de Julio de 2026 - Actualizada a las: 10:59hs. del 26-07-2026
El vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Salvador Femenía, aseguró que el comercio minorista continúa atravesando un escenario de consumo estancado y advirtió que todavía no existen señales que permitan hablar de una recuperación sostenida de la actividad.
En diálogo con Radio Sudamericana, explicó que el leve crecimiento registrado durante junio respondió a situaciones excepcionales y no a un cambio de tendencia.
"La percepción que tenemos desde CAME es que el comercio tradicional, con sus locales físicos y el complemento del comercio electrónico, atraviesa un consumo retraído y muy estancado. Por ahora no vemos incentivos que permitan pensar en una recuperación sostenida", afirmó.
Femenía sostuvo que los consumidores modificaron sus prioridades de gasto y destinan sus ingresos a otras necesidades, lo que mantiene deprimidas las ventas del comercio formal.
"Llevamos un largo tiempo sin observar un aumento real del consumo. Eso también queda reflejado en la recaudación tributaria. El comercio formal todavía no logra recuperarse", señaló.
Respecto de los resultados de junio, explicó que el crecimiento interanual registrado por CAME estuvo influenciado por tres factores específicos: el Día del Padre, el pago del medio aguinaldo y el desarrollo del Mundial de Clubes.
"Un solo mes positivo no alcanza para hablar de una tendencia. Ahora habrá que observar cómo se comporta julio", remarcó.
El dirigente indicó que el torneo internacional benefició especialmente a algunos rubros vinculados al consumo cotidiano.
"Principalmente favoreció a alimentos, bebidas y al sector textil, especialmente por la venta de camisetas y otros productos relacionados con el Mundial. También aumentó el consumo de alimentos y bebidas por las reuniones familiares y de amigos", explicó.
Sobre las fechas comerciales, recordó que las de mayor impacto para el comercio continúan siendo las fiestas de fin de año, seguidas por el Día de la Madre, el Día de las Infancias y, finalmente, el Día del Padre.
En relación con el avance del comercio electrónico, indicó que continúa creciendo, aunque todavía representa entre el 12 y el 13 % del total de las ventas. Sin embargo, manifestó preocupación por el fuerte crecimiento de las compras realizadas en plataformas del exterior.
"Las plataformas de origen asiático irrumpieron con muchísima fuerza. Creemos que existe una estrategia de dumping, con productos subsidiados para ganar mercado. Después habrá que ver cuáles son los precios cuando esos subsidios desaparezcan", advirtió.
Femenía consideró que las empresas argentinas compiten en condiciones desiguales debido a la elevada presión tributaria y a los mayores costos internos.
"No tenemos inconvenientes en competir, pero primero hay que equilibrar las condiciones. El fabricante argentino enfrenta impuestos como Ingresos Brutos, regímenes de retención y percepción que no existen en otros países", expresó.
También señaló que uno de los principales problemas estructurales del país continúa siendo la infraestructura logística.
"El estado de las rutas, la falta de ferrocarriles y las dificultades logísticas terminan encareciendo todos los productos argentinos. Incluso transportar mercadería desde algunas provincias hasta el puerto de Buenos Aires puede resultar más caro que exportarla desde Buenos Aires hacia Europa", afirmó.
Finalmente, sostuvo que Argentina necesita construir políticas de Estado que trasciendan los cambios de gobierno para resolver los problemas de competitividad.
"Todos los gobiernos tienen parte de responsabilidad porque nunca se alcanzaron acuerdos políticos que permitieran sostener políticas públicas de largo plazo. Cada administración cambia el rumbo y vuelve a empezar desde cero. Esa falta de continuidad tiene un costo muy alto para el desarrollo del país", concluyó.