
Ante la preocupación por las lluvias en el norte argentino, en Brasil y Paraguay, que pueden aportar al caudal del Río Paraná, Radio Sudamericana consultó al prefecto principal Cristian Francitorra. El jefe de la delegación Corrientes de Prefectura Naval Argentina comentó que se están monitoreando los ríos, además de hacer recomendaciones para quien navegue en costas correntinas.
El prefecto principal Cristian Francitorra comentó cómo se está trabajando, atendiendo a la posibilidad de que se registre una creciente del Río Paraná. Relató que se está en una época de elevada temperatura y generación de tormentas, por lo que se están monitoreando los medidores de altura de las aguas.
Recordó que en promedio, la altura del agua en el presente año estuvo entre los dos metros y los 2,30 metros y que actualmente se encuentra en alrededor de 3,70 metros. Explicó que por ahora se encuentra “muy por debajo de etapa de alerta que es 6,50 o 7 metros en el Puerto de Corrientes”.
Señaló que “es un río influenciado por las lluvias del norte y el agua que llega a la represa de Yacyretá, además del aporte de la cuenca del Río Paraguay”. “Estamos en un nivel bajo, no se ve en el corto plazo una alerta inminente”, adelantó, pero, de todos modos, reconoció que “por el fenómeno de El Niño hay que hacer previsiones y por ello se llevan adelante reuniones con la Municipalidad y Gobierno para ver qué hacer en caso de que suba el nivel, si Corrientes recibe lluvias y empiezan los problemas”.
En este marco, realizó una serie de recomendaciones a quienes realizan la navegación por el Paraná, indicando inicialmente la importancia del alcohol cero al conducir en el agua. “Es un río troncal, de gran caudal y profundidad, por donde pasan buques comerciales”, recordó, apuntando que estos tienen prioridad de paso.
En este marco, dijo que se debe respetar el canal de navegación y tomar medidas al cruzar o mantenerse lejos de la estela que dejan en el agua los barcos. Asimismo, indicó que se debe prestar atención por el aumento del caudal, por la presencia de palos o elementos que puedan flotar y causar daños a la embarcación, en caso de embestirlos.