
La psicóloga Laura Strugo analizó el caso del geriátrico de Mar del Plata donde un cuidador fue filmado agrediendo a residentes. La especialista sostuvo que el problema es
El caso del geriátrico de Mar del Plata, donde un trabajador fue registrado mientras agredía a personas mayores, volvió a poner en debate las condiciones de cuidado en estos establecimientos.
Para la psicóloga Laura Strugo: "La población de adultos mayores es una población muy vulnerable. A pesar de la legislación vigente y de todos los cuidados que se pretendan, esa vulnerabilidad, sumada a la gran demanda de trabajadores para el cuidado, los expone a este tipo de violencia", afirmó a Canal 5TV
La especialista calificó las imágenes difundidas en las últimas horas como "espeluznantes" y aseguró que generaron un fuerte impacto social. "Lo que vimos en Mar del Plata es realmente espeluznante, escalofriante e impresionante. Creo que dejó sin palabras a toda la sociedad", sostuvo.
"No todos los geriátricos son iguales"
Strugo remarcó que el caso no representa a todas las instituciones dedicadas al cuidado de personas mayores, aunque consideró indispensable mejorar los mecanismos de control. "No todos los centros son iguales y no todas las personas que cuidan tratan de esa manera brutal a los adultos mayores", señaló.
En ese sentido, sostuvo que las personas encargadas del cuidado deberían atravesar evaluaciones específicas antes de desempeñar esa tarea. "Deberían realizarse análisis de personalidad a quienes tienen a cargo el cuidado de otras personas. Claramente eso no se hace", advirtió.
"El problema es sistémico"
La psicóloga consideró que no existe una única causa detrás de estos episodios. "El problema es sistémico", afirmó.
Explicó que intervienen distintos factores, desde la conducción de las instituciones hasta las dificultades económicas que atraviesan muchos establecimientos. "Hay cuestiones que tienen que ver con quienes dirigen las instituciones, con cuánto control ejercen y también con los presupuestos. Muchas residencias reciben aranceles muy bajos por parte de algunas obras sociales y eso termina impactando en la cantidad y calidad del personal", explicó.
Aun así, aclaró: "Hay una falta de empatía muy importante".
Para Strugo, el comportamiento del trabajador filmado también refleja características personales que exceden el funcionamiento institucional. "Evidentemente hay un trastorno de personalidad importante, con una falta de empatía y de consideración por el otro", expresó.
Además, llamó la atención sobre la naturalidad con la que ocurrieron las agresiones. "Lo hace delante de otras personas como si no existieran. Es una reacción dirigida directamente contra la persona mayor que fue víctima", señaló.