
Noelia Álvarez Guardia afirmó que su hermano sufría agresiones, hostigamiento y amenazas desde hacía dos años. Además, reclamó justicia y cuestionó el accionar previo al crimen.
La investigación por el crimen de Julián Álvarez Guardia, el joven chaqueño de 29 años que murió tras ser apuñalado y por cuyo homicidio permanece detenida su expareja, Victoria Luz Cantero. En diálogo con Radio Sudamericana, Noelia Álvarez Guardia, hermana de la víctima, aseguró que el joven había denunciado en dos oportunidades a la mujer por hechos de violencia y que había solicitado una restricción de acercamiento.
"Mi hermano ya había hecho dos denuncias por violencia porque esta chica lo hostigaba muchísimo. Solicitó la perimetral, pero ella seguía acosándolo", relató.
Según explicó, la relación estuvo marcada por episodios de agresiones físicas y psicológicas durante aproximadamente dos años. Entre los hechos denunciados, mencionó que Cantero habría roto el parabrisas de la camioneta de Julián con un ladrillo, dañado su teléfono celular e incluso ingresado de madrugada a la vivienda utilizando una copia de la llave que, según la familia, tenía sin conocimiento de ellos.
Noelia sostuvo además que el joven sufría agresiones frecuentes. "Ella le vivía pegando. Le rasguñaba, le dejaba golpes. Tengo capturas de pantalla donde él le mostraba a un amigo que tenía el ojo morado y le preguntaban: '¿Ella te pegó de vuelta?'".
La hermana de la víctima afirmó que la familia insistía para que terminara la relación. "Siempre le decíamos que se alejara porque no tenían hijos y era más fácil cortar el vínculo. Pero ella siempre lograba convencerlo y volvían".
También denunció que, tras el crimen, detectaron el faltante de dinero, dólares y joyas pertenecientes a Julián. "Ella era la única que sabía dónde él guardaba sus ahorros", aseguró.
Respecto al ataque, planteó interrogantes sobre lo ocurrido aquella mañana. Indicó que Julián alcanzó a llamar al hermano de la acusada para pedir ayuda y avisarle que había sido apuñalado. "Lo que no nos cierra es por qué, siendo médico, no llamó al 911 inmediatamente. Son preguntas que todavía nos hacemos", expresó.
Asimismo, señaló que el teléfono celular de su hermano continúa sin aparecer. "Revolvimos toda la casa y no está. Tampoco aparece el dinero", afirmó.
Noelia pidió que cualquier persona que haya mantenido una relación previa con la acusada aporte información a la Justicia. "Si alguien pasó por una situación similar, que no tenga miedo y hable. Lo único que buscamos es justicia para Julián".
Visiblemente conmovida, recordó a su hermano como "una persona muy querida, solidaria y empática", dedicada al rubro gastronómico y con proyectos de radicarse en España.
"Hoy está detenida, pero yo a mi hermano lo tengo muerto. Tenía 29 años y toda una vida por delante. Le prometí frente a su féretro que voy a pelear hasta las últimas fuerzas para que se haga justicia y que no haya otro Julián", concluyó.