
Estados Unidos decidió no renovar el Tratado de Libre Comercio con México y Canadá firmado en 2020 optando por discutirlo anualmente y juzgando de acuerdo a los resultados para los intereses norteamericanos del intercambio de US$ 15 billones ocurrido en ese período.México y…
Estados Unidos decidió no renovar el Tratado de Libre Comercio con México y Canadá firmado en 2020 optando por discutirlo anualmente y juzgando de acuerdo a los resultados para los intereses norteamericanos del intercambio de US$ 15 billones ocurrido en ese período.México y Canadá son dos de los tres principales socios comerciales de Estados Unidos (el tercero es China). El NAFTA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte/1994) y su sucesor USMCA´s Agreement (Acuerdo Comercial entre EE.UU México y Canadá/2020) tenían como objetivo “…atraer capital global fortalecer las cadenas transnacionales de producción expandir la manufactura y empleos bien pagos”. Esto en gran parte se ha logrado sólo que de una manera altamente desproporcionada y por lo tanto negativa para EE.UU.Donald Trump afirma inequívocamente y sin ningún rubor que se propone realizar este doble movimiento de mayor integración y de una superior hegemonía de Estados Unidos sin ambigüedad de ningún tipo especialmente la vestida con ropaje diplomático.En el campo crítico de la industria automotriz (que produce unos 15 millones de automotores por año) esto significa aumentar el contenido regional de cada vehículo llevándolo del actual 75% a 85% con el agregado de que las unidades fabricadas en Estados Unidos deben ser forzosamente 50% del total o más.En el caso específico de México EE.UU. ha inducido a su vecino del Sur a imponer una tarifa especial de 50% a la importación de automotores provenientes de fuera de la región en obvia referencia a los de origen chino.A partir de ahora el gobierno de Trump juzgará el desarrollo de todas estas tendencias cada 12 meses y desde allí decidirá si es necesario imponer nuevos requisitos y orientaciones a sus dos principales socios comerciales.Lo notable de la explícita hegemonía norteamericana es que no coloca a México en una situación de mayor “dependencia” sino que profundiza su integración y les otorga a sus productos un carácter cada vez más decisivo en la mayor economía del mundo.México se ha convertido a partir de 2017 en el principal socio comercial de EE.UU. en el mundo por encima de China (el comercio bilateral alcanzó ese año a más de US$ 890.000 millones y aspiraría a completar la década con US$ 1 billón de intercambio).Esto ocurre cuando es notorio que el vecino del Sur tiene más de un tercio de su territorio controlado por el narcotráfico y que los cárteles de la droga tienen allí el centro y eje de su dispositivo global. Pero al mismo tiempo México provee más de 40% de los insumos con que se construyen los servers y data centers que son la infraestructura básica de la Inteligencia artificial (IA). México en suma es un componente esencial del boom de la IA de EE.UU.Los automotores ya no son más el principal rubro de las exportaciones manufactureras mexicanas al mercado norteamericano su lugar lo han ocupado ahora los servers y otros componentes de la infraestructura básica de la IA estadounidense. Esto proviene fundamentalmente de firmas taiwanesas ante todo TSMC (“Taiwan Semiconductor Manufacturing Company”) situadas en los diferentes parques industriales ultra eficientes del estado de Nueva León y de su capital Monterrey que constituye “el Texas” de la Unión Mexicana.Las ventas mexicanas de componentes IA a EE.UU alcanzaron US$ 46.900 millones en 2025 sólo superadas por las taiwanesas que treparon a US$ 53.500 millones.Por eso México exportó a Estados Unidos entre enero y mayo bienes por US$ 318.000 millones fundamentalmente productos manufactureros de alta tecnología el doble que el año anterior.El boom mundial de IA que encabeza EE.UU. tiene en Nueva León una contribución absolutamente decisiva que transforma por caminos novedosos a México en un actor global propio del siglo XXI.Nada de esto tiene que ver con una nueva “teoría de la dependencia” una denominación que revela un rancio anacronismo.Lo que está ocurriendo entre México y Estados Unidos en este momento es la aceleración del proceso de integración mundial del sistema en las condiciones tecnológicas y científicas de la 4° Revolución Industrial que es la fase actual de la acumulación capitalista a contar de la 1° Revolución Industrial (1780/1840) surgida en Gran Bretaña.La prioridad para Estados Unidos es revertir la competencia china en el espacio norteamericano (EE.UU/México/Canadá) y al mismo tiempo su prioridad global es la asociación estratégica económica comercial y tecnológica con la República Popular.La historia es siempre lógica sólo que se presenta en su única forma real que es la dialéctica.En breve síntesis el futuro es muy incierto para México en el marco de la revisión anual del NAFTA que realiza Donald Trump. Lo que es absolutamente inequívoco y cierto es que a pesar del narcotráfico el crimen organizado la corrupción en gran escala del Estado y de los partidos políticos la contribución mexicana al boom mundial de la IA es cada vez más decisiva. Estas y no otras son las nuevas formas que asume el capitalismo absolutamente integrado en el mundo avanzado.