
Gustavo Ortiz es director del Observatorio Sismológico del Conicet en la Universidad de San Juan y adelantó que en toda la zona cordillerana hay riesgos de ocurrencias de terremotos que pueden tener gran magnitud. Esto incluye especialmente a la zona de la provincia en la que el experto está asentado, pero no descartó que haya algún tipo de movimiento en el este del país.
Viernes 14 de Agosto de 2026 - Actualizada a las: 09:40hs. del 14-08-2026
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, confirmó que aumentó a más de 280 la cifra de muertos por el terremoto de magnitud 7,4 registrado el lunes en ese país. Dijo, además, que hay 379 desaparecidos y 44.936 familias afectadas, y que la prioridad para su Gobierno es encontrar a los desparecidos que permanecen bajo los escombros.
Por ello, Radio Sudamericana consultó al sismólogo Gustavo Ortiz, quien comentó respecto de Latinoamérica que “la región entera que circunda la cordillera es altamente sísmica y por eso algunos pueden ser de magnitud considerable”. Agregó a esto que “si la población no está preparada viene el desastre”.
Aclaró que “los dos terremotos, el de Venezuela y el de Colombia, no están relacionados entre sí”, pero explicó que “la corteza terrestre está fracturada, generando placas tectónicas”. Estas, señaló, “se mueven individualmente y en ese proceso, en algunos puntos se meten una debajo del otra, lo que se conoce como subducción”, por lo que sucede en este caso de Latinoamérica es que “la placa oceánica que se introduce por debajo de la continental, pero lo hacen muy lento, a una tasa de milímetros por año, son imperceptibles, pero donde se destraban generan movimientos fuertes”.
El especialista explicó que el movimiento de las placas tectónicas se da desde el origen de la formación de la tierra y que muchos planetas tienen las mismas características. Este movimiento genera que cuando las placas chocan, liberan energía y esto es lo que deriva en los sismos.
El experto reconoció que “con toda la tecnología que hay, incluso con la inteligencia artificial, no se pueden anticipar los sismos”. Explicó que en el sistema Android de los celulares, Google informa a los habitantes de la zona, pero cuando la onda sísmica ya viaja al lugar, es decir que el sismo ya se produjo.
En cuanto a la profundidad, dijo que este sismo de Colombia afectó a varias zonas porque se dio a cerca de 100 kilómetros bajo la superficie. Si se daba más cerca, los efectos hubieran sido más focalizados, pero de mucha más violencia. “Hubiera sido más desastroso para un área puntual”, dijo.
En el caso de Argentina, manifestó que “alejándose de la cordillera, el riesgo disminuye bastante”, pero dijo que hay registros de terremotos en ciudades como Córdoba o Santiago del Estero e incluso en Buenos Aires en el siglo XIX. Comentó que “la zona más peligrosa está entre el sur de San Juan y el norte de Mendoza”.
Reiteró que “el este de Argentina tiene menor sismicidad, con algunos terremotos históricos, pero de magnitud más leve”.