
Las acciones asiáticas operaron mayoritariamente en alza mientras los inversores recalibran las expectativas sobre las tasas de interés en Estados Unidos.
Las acciones asiáticas operaron mayoritariamente en alza mientras los inversores recalibran las expectativas sobre las tasas de interés en Estados Unidos. El petróleo, en cambio, retrocedió tras las subas del viernes, aunque la continuidad del conflicto en medio oriente mantiene bajo presión al mercado energético.
Los mercados internacionales comenzaron la semana con avances moderados, en medio de un cambio en las expectativas sobre el rumbo de las tasas de interés en Estados Unidos y con el petróleo nuevamente condicionado por la guerra con Irán y las restricciones al tránsito por el Estrecho de Ormuz.
Las bolsas asiáticas operaron mayoritariamente en alza este lunes y las acciones europeas también mostraron una mejora marginal, mientras los inversores procesaban una serie de datos que sugieren un enfriamiento de la principal economía del mundo.
Según informó Reuters, las acciones globales subieron ligeramente y el dólar cayó a su nivel más bajo desde junio luego de conocerse una inesperada contracción de las ventas minoristas estadounidenses y un deterioro de la confianza de los consumidores.
Los datos llevaron al mercado a reducir considerablemente las apuestas por una nueva suba de tasas de la Reserva Federal (Fed) en septiembre.
De acuerdo con la herramienta FedWatch de CME Group citada por Reuters, la probabilidad implícita de un incremento el próximo mes cayó hasta alrededor del 30%, desde cerca del 50% una semana atrás.
AFP señaló, por su parte, que el cambio de expectativas se produjo luego de una secuencia de indicadores que incluyó señales de debilitamiento del mercado laboral, una inflación más moderada y ahora menores ventas minoristas.
Las ventas en Estados Unidos encendieron una nueva señal
Las ventas minoristas estadounidenses cayeron 0,6% mensual en julio, su primera baja en nueve meses y el peor desempeño en más de un año, mientras que la confianza del consumidor también retrocedió más de lo esperado.
"En conjunto, los datos sugieren que el impulso económico de Estados Unidos podría estar perdiendo algo de fuerza", sostuvo Fawad Razaqzada, de Forex.com, citado por AFP.
El dilema para los mercados es que los mismos indicadores que reducen la posibilidad de una política monetaria más restrictiva también empiezan a plantear preguntas sobre la fortaleza de la economía estadounidense.
Durante los últimos días predominó entre los inversores la lógica de que las "malas noticias son buenas noticias": datos económicos más débiles reducen la presión sobre la Fed para subir las tasas y, por esa vía, favorecen inicialmente a los activos de riesgo.
Pero un deterioro demasiado pronunciado de la actividad podría comenzar a jugar en sentido contrario.
Esta semana, los mercados seguirán especialmente los balances de Home Depot, Target y Walmart, que aportarán nuevas señales sobre la situación de los consumidores estadounidenses.
Reuters señaló además que uno de los principales datos económicos de la semana serán los índices PMI de S&P de agosto, que permitirán evaluar si puede sostenerse la aceleración de la actividad empresarial registrada a mediados de año.
Asia en alza y Wall Street apunta a una apertura positiva
En Asia, el Hang Seng de Hong Kong avanzó 1,3%, impulsado por gigantes tecnológicos como Alibaba, Tencent y JD.com.
El índice compuesto de Shanghái subió 1,4%, mientras que el Nikkei 225 de Tokio ganó 0,7%.
En Japón, las tecnológicas volvieron a destacarse. Kioxia llegó a subir más de 15%, mientras SoftBank, Advantest y Tokyo Electron registraron avances de entre 1,6% y 2,6%, según AFP.
También operaron en terreno positivo Taipéi, Singapur y Bangkok.
En Europa, el índice STOXX 600 avanzaba apenas 0,04%, según Reuters, mientras Londres y Frankfurt se mantenían con variaciones positivas.
Los futuros estadounidenses anticipaban, además, un comienzo favorable para Wall Street: los del Nasdaq avanzaban 0,5% y los del S&P 500, 0,2%, de acuerdo con Reuters.
El movimiento se produce luego de que la semana pasada las expectativas de una Fed menos agresiva llevaran tanto al S&P 500 como al Nasdaq a alcanzar récords.
El dólar cae y los bonos reflejan las menores apuestas por una suba
La modificación de las perspectivas sobre las tasas también tuvo impacto en el mercado cambiario.
Según Reuters, el dólar cayó hasta su nivel más bajo desde junio, mientras el euro llegó a tocar un máximo de dos meses de u$s 1,1595.
También se fortalecieron las monedas de Australia y Nueva Zelanda, que alcanzaron sus niveles más altos de las últimas diez semanas.
En el mercado de deuda estadounidense, el rendimiento del bono del Tesoro a dos años bajó dos puntos básicos, hasta 4,154%, después de haber tocado la semana pasada un mínimo de siete semanas de 4,0977%.
La tasa del bono a diez años se ubicaba, en tanto, en 4,688%, de acuerdo con Reuters.
El oro también avanzaba: subía 0,43%, hasta u$s 4.394 la onza, después de ganar 0,8% durante la semana anterior.
El petróleo dio vuelta la rueda y volvió a subir
El petróleo mostró una marcada volatilidad durante el comienzo de la jornada.
En las primeras operaciones, AFP reportó una caída del 0,9% para el West Texas Intermediate (WTI), hasta u$s 81,70 por barril, y una baja del 0,3% para el Brent, hasta u$s 88,23.
Sin embargo, los precios revirtieron posteriormente esas pérdidas.
De acuerdo con la actualización de Reuters, el Brent avanzaba 1%, hasta u$s 89,42 por barril, mientras que el crudo estadounidense subía 0,55%.
El movimiento extendió una semana de fuertes aumentos: el Brent había acumulado una suba de alrededor de 6% y el WTI, de 5,4%.
Detrás de la volatilidad sigue apareciendo el mismo factor: la falta de una solución al conflicto entre Estados Unidos e Irán y la situación del Estrecho de Ormuz.
Ormuz sigue marcando el precio del crudo
Washington y Teherán continúan intercambiando amenazas sin avances hacia un acuerdo que permita normalizar el flujo de petróleo por una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Irán volvió a rechazar las afirmaciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre el control del estrecho.
"El Estrecho de Ormuz ha sido iraní, es iraní y seguirá siendo iraní", afirmó el viceministro de Asuntos Exteriores iraní Kazem Gharibabadi, según reprodujo AFP.
Trump, mientras tanto, pidió a los estadounidenses que acepten precios más altos de la gasolina mientras continúa el enfrentamiento, consignó Reuters.
La incertidumbre se extiende además al resto de Medio Oriente. Reuters informó que al menos 11 personas murieron durante el fin de semana en ataques israelíes en el sur del Líbano, en uno de los episodios más graves registrados desde que ese país acordó un marco de paz con Israel mediado por Estados Unidos.
El mercado ve un petróleo entre u$s 70 y u$s 100, pero con riesgos al alza
Para los analistas, mientras no exista una salida sostenible para la crisis, el petróleo podría continuar moviéndose en niveles elevados.
"Aunque aún no hay una solución al estancamiento Irán/Ormuz, nuestro escenario base sigue siendo que los precios del petróleo se mantendrán en un rango de u$s 70 a u$s 100", señaló Shane Oliver, economista jefe de AMP, citado por Reuters.
Según el especialista, Irán funciona como un factor que limita las caídas del crudo, mientras que Estados Unidos tendría incentivos para intentar moderar la crisis cada vez que la cotización se acerque o supere los u$s 100.
El principal riesgo es que no aparezca un acuerdo duradero y que los flujos de petróleo desde Medio Oriente permanezcan entre 10% y 15% por debajo de sus niveles normales. En ese escenario, la reducción de los inventarios podría generar nuevas presiones alcistas.
Jason Wong, de BNZ, coincidió en que la estrategia estadounidense parece concentrarse actualmente en ejercer presión económica sobre Teherán más que en ampliar el frente militar, lo que eleva la posibilidad de un conflicto prolongado.
De esta manera, los mercados comienzan la semana pendientes de dos focos que pueden entrar en tensión entre sí: una economía estadounidense que muestra señales de enfriamiento y reduce las posibilidades de una suba de tasas, y un petróleo que vuelve a ganar presión por el conflicto geopolítico.
Para la Reserva Federal, además, esa combinación plantea un escenario complejo: una actividad que pierde fuerza podría justificar una política monetaria menos restrictiva, pero un nuevo salto del petróleo y de la energía amenaza con volver a alimentar las presiones inflacionarias.
La Fed vuelve a dividirse por las tasas: Hammack pide una suba inmediata pese a la moderación de la inflación
Dólar: anticipan una suba a $1.700 y explican qué puede pasar antes de las elecciones
El petróleo vuelve a acercarse a los u$s 90 y las bolsas operan con cautela antes del dato clave de inflación en Estados Unidos
La Fed decidió mantener las tasas de interés, ante una votación dividida