
El licenciado en Psicología Eduardo Lavorato dialogó con Radio Sudamericana sobre el aumento de las conductas autolesivas y los suicidios. Advirtió que se registran casos a edades cada vez más tempranas y remarcó la necesidad de fortalecer los espacios de escucha y prevención.
El licenciado en Psicología Eduardo Lavorato analizó en Radio Sudamericana la situación de la salud mental y el crecimiento de las conductas autolesivas y los suicidios, una problemática que, según señaló, requiere mayor atención dentro de las políticas sanitarias.
"Las cifras arrojan cerca de un 30% de aumento en la población, de cifras históricas de suicidios", sostuvo el profesional, quien consideró necesario que la salud mental comience a ocupar un lugar central en la agenda pública nacional.
Lavorato explicó que las situaciones de suicidio son multicausales y pidió evitar interpretaciones simplistas frente a casos particulares. En ese sentido, señaló que factores como la pérdida de un empleo pueden funcionar como un detonante dentro de una situación previa, pero no necesariamente constituyen por sí mismos la causa de una decisión de ese tipo.
"Estamos hablando de una multiplicidad de factores que podrían llevar a que una persona tome la decisión de quitarse la vida", explicó.
Uno de los aspectos que más preocupación genera, según el psicólogo, es que las conductas autolesivas comienzan a aparecer a edades cada vez más tempranas. Mencionó casos de púberes y adolescentes que presentan autolesiones, ideación suicida o intentos de suicidio.
"Las edades de inicio están siendo cada vez más chicas", advirtió.
El especialista también se refirió particularmente a la situación dentro de las fuerzas de seguridad. Señaló que quienes trabajan en esos ámbitos están expuestos a elevados niveles de estrés y que, en determinadas instituciones, pueden existir dificultades para pedir ayuda psicológica o psiquiátrica por temor a consecuencias laborales.
Según explicó, una persona puede evitar expresar que atraviesa un padecimiento psicológico por miedo a una suspensión, un relevamiento o incluso a que se vea afectado su ascenso. "Se termina generando como una olla a presión", describió.
Ante esta situación, Lavorato planteó la necesidad de que las instituciones, especialmente las fuerzas de seguridad, cuenten con equipos interdisciplinarios integrados por psicólogos, psiquiatras y trabajadores sociales que permitan detectar señales de alarma y acompañar a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento.
"Siempre instamos a que las instituciones puedan tener sus propios equipos interdisciplinarios", sostuvo.
El profesional también habló del impacto de la situación económica. Señaló que existen sectores cuyos ingresos se encuentran por debajo de la línea de pobreza y que muchas personas recurren al crédito para afrontar sus gastos mensuales. Sin embargo, volvió a remarcar que el factor económico no debe interpretarse como una causa directa del suicidio.
"El factor económico es una de las tantas causas que pueden contribuir en esta situación", explicó, al mencionar también factores institucionales, familiares y personales.
Durante la entrevista, Lavorato amplió el análisis hacia otros grupos etarios. En el caso de los adultos mayores, mencionó situaciones de soledad, abandono familiar y una percepción de inutilidad dentro de la sociedad que puede profundizar escenarios de vulnerabilidad.
También cuestionó algunas dinámicas vinculadas con la sociedad de consumo y el impacto de las redes sociales, especialmente entre los adolescentes. Consideró que la necesidad de pertenecer a determinados grupos y mostrar determinados estilos de vida puede generar frustración, exclusión y presión social.
"Uno muestra lo que tiene, hace ostentación de sus viajes", señaló al referirse al contenido que suele circular en las redes sociales.
Para Lavorato, esa dinámica puede desplazar otros aspectos fundamentales para el bienestar, como los vínculos familiares, la amistad, el acompañamiento afectivo y los espacios de realización personal.
En otro tramo de la entrevista, explicó que el suicidio tampoco puede asociarse exclusivamente con cuadros depresivos. "Se trata de dar una solución definitiva para un problema que es pasajero", planteó, al describir cómo una persona en una situación de crisis puede experimentar una percepción limitada de las alternativas disponibles.
El psicólogo utilizó el concepto de "visión de túnel" para explicar esa situación: una percepción en la que la persona concentra toda su atención en un único problema y deja de visualizar otras posibilidades.
Por ese motivo, consideró fundamental ampliar los espacios de escucha, acompañamiento y prevención. "La salud mental" debe ser abordada como una cuestión sanitaria y social, con políticas que permitan detectar tempranamente las situaciones de riesgo y brindar asistencia adecuada.
Lavorato remarcó que el desafío excede a una institución o grupo específico y atraviesa a distintas franjas de la sociedad. Para el profesional, la discusión también implica preguntarse qué lugar ocupa actualmente el cuidado, los vínculos y el valor de la vida dentro de la sociedad.