
La dirigente opositora venezolana Delsa Solórzano dialogó con Radio Sudamericana sobre la situación que atraviesa Venezuela una semana después del terremoto. Describió graves daños en Caracas y La Guaira, cuestionó la respuesta estatal y aseguró que miles de personas continúan desaparecidas mientras la asistencia depende, según sostuvo, de la sociedad civil y de equipos internacionales de rescate.
Miércoles 01 de Julio de 2026 - Actualizada a las: 21:00hs. del 01-07-2026
Una semana después del terremoto que sacudió a Venezuela, la dirigente opositora y defensora de los derechos humanos Delsa Solórzano brindó un panorama de la situación que, según afirmó, atraviesan las zonas más afectadas del país. En diálogo con Radio Sudamericana, relató que su vivienda sufrió importantes daños, aunque aseguró que tanto ella como su familia lograron sobrevivir.
"Mi edificio está bien estructuralmente, pero mi casa no. Las paredes del primer piso no soportaron los terremotos y se derrumbaron. Doy gracias a Dios de que por lo menos tengo un techo donde volver", expresó.
Solórzano explicó que reside en Los Palos Grandes, uno de los sectores de Caracas afectados por el sismo, y señaló que durante varios días permanecieron sin servicios básicos. "Todavía no tenemos gas. Los daños siguen apareciendo con cada réplica y quienes quedamos vivos estamos dedicados a ayudar a quienes perdieron todo", indicó.
La exdiputada sostuvo que la emergencia se desarrolla sobre una crisis humanitaria preexistente. "Aquí hay mucha gente que quedó sin nada y eso se mezcla con la crisis humanitaria compleja que ya veníamos viviendo en Venezuela", afirmó.
Respecto de las tareas de rescate, destacó el trabajo de brigadistas nacionales y extranjeros. Según relató, equipos provenientes de Argentina, México, Chile, Ecuador, Italia, Francia, Estados Unidos y otros países colaboran con voluntarios venezolanos en la búsqueda de sobrevivientes.
"Si no fuera por la ayuda internacional, hoy la tragedia en Venezuela sería mucho peor", aseguró.
Al mismo tiempo, cuestionó la actuación de las autoridades venezolanas durante la emergencia. "Vemos una solidaridad absoluta del ciudadano, pero también una incapacidad absoluta del Estado que nos ha dejado solos", manifestó.
Según Solórzano, voluntarios, iglesias, organizaciones civiles y equipos de rescate han debido organizarse para suplir la falta de coordinación oficial. También afirmó que existen denuncias sobre obstáculos a la labor de rescatistas internacionales y sobre desvíos de ayuda humanitaria, afirmaciones que no fueron acompañadas por documentación durante la entrevista.
En relación con las cifras oficiales, la dirigente sostuvo que existen inconsistencias entre los datos difundidos por las autoridades. Señaló que el oficialismo informó 2.295 fallecidos, más de 11.000 heridos y 12.841 damnificados, aunque cuestionó la diferencia entre esos números y declaraciones previas de funcionarios sobre la cantidad de personas presentes en las zonas más afectadas.
"Hoy las cifras no cuadran. Aquí falta gente, aquí faltan números", expresó.
Asimismo, indicó que, según su interpretación de la información oficial, más de 50.000 personas continúan sin ser localizadas entre fallecidos, desaparecidos y afectados cuya situación aún no habría sido esclarecida.
La dirigente también describió las dificultades que enfrentan familiares para encontrar a personas desaparecidas. Explicó que, ante la ausencia de un sistema estatal centralizado, estudiantes universitarios y organizaciones civiles desarrollaron plataformas digitales para compartir información y facilitar la identificación de víctimas mediante reconocimiento facial.
"No existe una página oficial donde una persona pueda averiguar si su familiar fue encontrado o está en un hospital. Todo eso ha sido un esfuerzo ciudadano", sostuvo.
Solórzano agregó que hospitales continúan funcionando con importantes carencias de insumos y que médicos y enfermeros dependen de donaciones organizadas por vecinos, restaurantes y organizaciones religiosas.
"La sociedad civil sola, la Iglesia y Cáritas se están organizando para distribuir ayuda", señaló.
También describió que numerosos habitantes permanecen durmiendo en las calles por temor a nuevas réplicas o porque sus viviendas presentan daños estructurales. "Desde la ventana de mi casa veo a la gente durmiendo en la calle", relató.
Sobre la reconstrucción, consideró que el proceso demandará un importante esfuerzo internacional debido a la magnitud de los daños materiales y las limitaciones económicas del país.
"Sin la comunidad internacional sería imposible reconstruir. Los rescatistas trajeron tecnología que aquí ni siquiera existe", afirmó.
Finalmente, Solórzano agradeció el respaldo recibido desde distintos países y dedicó un mensaje especial a la Argentina.
"Quiero darle las gracias a Argentina por haber recibido a los venezolanos con los brazos abiertos y por enviar rescatistas. Les pido que no nos dejen solos porque solos no podemos", concluyó.