
El canciller confirmó que continúan trabajando junto al Vaticano. Aseguró que esperan a León XIV con los brazos abiertos tras su operación.
El canciller confirmó que continúan trabajando junto al Vaticano. Aseguró que esperan a León XIV con los brazos abiertos tras su operación.
Durante la tarde de este martes, el canciller argentino Pablo Quirno confirmó en una entrevista que la organización oficial para la visita del papa León XIV a la Argentina sigue adelante, a pesar de sus recientes complicaciones de salud. El diplomático aseguró que la prioridad absoluta es la recuperación del Sumo Pontífice tras su operación, pero aclaró que el Gobierno mantiene un contacto estrecho y constante con el Vaticano para afinar los detalles técnicos y logísticos de su esperado arribo al país.
El titular de Relaciones Exteriores se refirió al cuadro clínico de la máxima autoridad de la Iglesia Católica: "Seguimos con mucha atención lo que estaba sucediendo con la salud del Papa y las buenas noticias que parecen estar viniendo tras la intervención a la que fue sometido".
Al ser consultado sobre cuándo se definirá formalmente la fecha del viaje, Quirno fue cauteloso: "Siempre hay que esperar y como decís obviamente la prioridad para nosotros es el estado de salud del Papa". En esa línea, remarcó que los próximos pasos dependen exclusivamente de la Santa Sede: "Son decisiones que tomará el Vaticano. Seguramente habrá que esperar la recuperación, toda la información que tenemos del Vaticano es que la intención del Papa, antes de su intervención, era realizar esta visita tan esperada por los argentinos, pero como estas cosas inesperadas suceden, hay que esperar las decisiones finales".
A pesar de este imprevisto, el funcionario enfatizó que "la organización sigue adelante" y reveló los avances logrados en las últimas horas: "Ayer tuvimos una reunión con el Vaticano para tratar detalles de la visita. También hoy recibimos indicación de la Nunciatura con los requerimientos para la avanza de los equipos".
Para cerrar, el canciller reiteró que "todos trabajamos para que la visita suceda" y dejó en claro la postura del Estado argentino frente a posibles demoras en la agenda: "En caso de que no suceda por este imponderable... pero a nosotros nos va a encontrar con los brazos abiertos para recibirlo".