
El sector registra una caída del 30% interanual en su actividad y prácticamente no tiene reservas. Ante la incertidumbre por la crecida de los ríos y las lluvias, la apuesta es diversificar la oferta turística, promocionar los atractivos de la ciudad, sostener tarifas y ofrecer…
El sector registra una caída del 30% interanual en su actividad y prácticamente no tiene reservas. Ante la incertidumbre por la crecida de los ríos y las lluvias, la apuesta es diversificar la oferta turística, promocionar los atractivos de la ciudad, sostener tarifas y ofrecer bonificaciones.
El sector hotelero y gastronómico de Corrientes atraviesa un año complejo condicionado por la retracción económica y la incertidumbre que genera el avance del fenómeno del Niño, con lluvias persistentes y crecidas de los ríos que amenazan con alterar el desarrollo de la próxima temporada alta. Frente a este escenario, los empresarios buscan alternativas para sostener la actividad, diversificar las propuestas turísticas y atraer visitantes más allá de los tradicionales destinos de playa.
El presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica y Afines de Corrientes (AEHGA), Edgar Verellén, describió el panorama que enfrenta el sector y reveló que los niveles de actividad se encuentran un 30% por debajo de los registrados durante el mismo período del año pasado. A esto se suma un escenario de escasas reservas, que profundiza la incertidumbre de cara a los próximos meses.
"Estamos realmente preocupados, pero tampoco nos vamos a quedar de brazos cruzados", sostuvo el dirigente, al explicar que una de las principales estrategias consiste en ampliar la promoción turística de la provincia y poner en valor atractivos que permitan sostener el movimiento de visitantes, incluso cuando las condiciones climáticas dificulten el aprovechamiento de las playas y los balnearios.
El desvelo no se limita solo al presente del rubro, ya que con la temporada alta en el horizonte, las perspectivas climáticas obligan a los empresarios a revisar sus estrategias comerciales y buscar alternativas para evitar que las dificultades se traduzcan en una nueva caída de la actividad.
Uno de los principales ejes de trabajo del citado sector hoy pasa por impulsar una oferta turística que no dependa exclusivamente de las condiciones de los ríos y de los espacios recreativos vinculados al agua.
En ese sentido, Verellén destacó que Corrientes cuenta con numerosos atractivos urbanos que pueden convertirse en una alternativa para quienes decidan visitar la provincia durante el verano.
"Estamos haciendo hincapié en el turismo de la ciudad, que tiene iglesias, plazas y espacios como La Unidad", explicó. La intención es promover recorridos y actividades que permitan a los turistas disfrutar de la capital correntina aun cuando las condiciones no sean favorables para las jornadas de playa.
La estrategia apunta a modificar parcialmente la propuesta tradicional, con el objetivo de que los visitantes encuentren motivos para viajar y permanecer en la ciudad más allá de las actividades recreativas que dependen directamente de los niveles de los ríos.
"Corrientes tiene muchísimas riquezas para pasear y conocer", remarcó el titular de la entidad, quien insistió en la necesidad de comunicar esa diversidad de atractivos para sostener el flujo turístico.
En esa línea, el sector también busca fortalecer la promoción de los Esteros del Iberá, un destino que, según explicó Verellén, no recibe un ingreso directo de las aguas de los ríos Paraná y Uruguay. Por esa razón, el dirigente consideró que el gran humedal podría mantener buenas perspectivas durante la temporada, aunque el panorama general esté condicionado por las consecuencias del fenómeno climático.
Las dificultades que atraviesan los principales destinos vinculados al turismo de río también forman parte de las preocupaciones empresariales. El caso de Paso de la Patria, afectado por la crecida, refleja las complicaciones que puede enfrentar la actividad en localidades cuya oferta depende en buena medida de las playas y de las actividades náuticas.
Sin embargo, desde el sector hotelero buscan alternativas para mantener el interés de los visitantes. Una de las apuestas consiste en reforzar la llegada de turistas provenientes de otras provincias del norte argentino, especialmente de Salta, Santiago del Estero y Jujuy, mercados con los que Corrientes mantiene un vínculo turístico.
La propuesta es ofrecer opciones de alojamiento que no dependan exclusivamente de las condiciones de los balnearios. En ese sentido, Verellén señaló que existen hoteles con piscinas y viviendas de alquiler con instalaciones similares, que pueden convertirse en una alternativa para quienes quieran disfrutar de unos días de descanso pese a las dificultades que eventualmente presente el río. "Los turistas pueden venir igual a Corrientes, porque muchos hoteles tienen piletas y pueden aprovechar esa posibilidad y, de paso, recorrer, conocer y visitar la ciudad", afirmó.
La intención es sostener la llegada de visitantes mediante una oferta más amplia, capaz de combinar alojamiento, recreación y paseos urbanos.
A la incertidumbre climática se suma la necesidad de adecuar los precios a la situación económica. Con una actividad que acumula una caída interanual del 30% y prácticamente sin reservas, el sector considera que mantener tarifas competitivas será clave para atraer clientes y evitar que se profundice la retracción.
Verellén contó que participó de una reunión regional realizada en Santa Fe, donde uno de los temas centrales fue la necesidad de que los establecimientos hoteleros procuren sostener sus precios y desarrollar propuestas comerciales acordes con el contexto.
"Pedimos a todos los propietarios del sector hotelero que traten de mantener los precios y ponerse de acuerdo a la situación que estamos viviendo, sacar muchas promociones y estrategias así", señaló.