
En una audiencia clave del nuevo juicio en Gualeguay, el condenado afirmó que su jefe dio la orden del ataque, colaboró para subirla y la asesinó.
En una audiencia clave del nuevo juicio en Gualeguay, el condenado afirmó que su jefe dio la orden del ataque, colaboró para subirla y la asesinó.
A una década de uno de los casos que transformaron la legislación y la conciencia social contra la violencia de género en la Argentina, Sebastián Wagner volvió a declarar ante los tribunales de la provincia de Entre Ríos. Condenado en 2017 a la pena de prisión perpetua como autor material del abuso sexual y femicidio de la joven estudiante universitaria Micaela García, Wagner rompió el silencio en el marco del segundo debate oral y público dispuesto por la Justicia, oportunidad en la que reiteró enérgicamente su inocencia respecto al crimen directo y apuntó la responsabilidad principal hacia Néstor Pavón, a quien definió como su cómplice e instigador durante la trágica noche de abril de 2017.
La jornada procesal se desarrolló ante el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay, integrado por los jueces Santiago Nicolás Brugo, Maximiliano Otto Larocca Rees y Nicolás José Gazali. En ese escenario, Wagner prestó testimonio presencial y buscó desmarcarse del resultado fatal del ataque. "No la maté, hace nueve años le dije ‘vos la mataste’. Es la tercera vez que lo digo, no me creyeron", sostuvo enfáticamente frente al estrado, en una declaración que busca reconfigurar el mapa de responsabilidades penales en el inicio de este nuevo proceso judicial que sigue atentamente la opinión pública del país.
Durante su extenso relato de las horas previas y posteriores a la captación de la joven de 21 años, el imputado admitió haber consumido sustancias estupefacientes en abundancia. "Tomé un saque de merca para despertarme, después conseguí más. Está mal lo que digo, pero sí, me drogué", admitió sin ambages para contextuar el estado en el que actuaba al momento de recorrer la ciudad junto a Pavón, quien en aquel entonces era además su empleador.
De acuerdo con su reconstrucción de la fatídica secuencia vial, ambos salieron a bordo del vehículo y buscaron potenciales víctimas en la vía pública. Wagner detalló que en un primer momento divisaron a otra joven y que Pavón pretendió que la abordaran, propuesta que en un principio rechazó. Sin embargo, minutos más tarde se cruzaron con Micaela García en las calles de Gualeguay. "Nos cruzamos con Micaela, me dijo ‘agarrala’. Yo estaba drogado, me bajé del auto y la alcancé, pero no podía sujetarla, entonces él bajó y me ayudó", describió el acusado ante la atenta mirada de las autoridades judiciales y de los familiares presentes en la sala de audiencias.
Wagner profundizó sobre la mecánica del rapto y sostuvo que actuó bajo la subordinación del otro implicado: "Él me dio la orden, la subimos al auto, él manejó hasta otro lugar y ahí pasó lo que pasó". Tras la concreción de los abusos y el desenlace fatal, el condenado aseguró que se produjo una discrepancia sobre la disposición final del cuerpo. Según su versión, Pavón tenía la intención manifiesta de sepultar los restos para evitar su hallazgo, postura a la que se habría opuesto: "Él la quería enterrar pero no estuve de acuerdo. Tenía que aparecer, enterrada no aparecía más".
En su testimonio, también ratificó que su empleador facilitó activamente la logística posterior para garantizar su impunidad momentánea, ayudándolo a escapar de la localidad entrerriana mediante la consecución de un vehículo para su fuga. Wagner explicó que decidió brindar nuevamente su declaración a solicitud expresa de los abogados querellantes que representan a la madre de Micaela, y aprovechó la instancia para emitir un pedido de disculpas público: "Estoy acá para pedirle perdón a los padres de Micaela, a la madre de Micaela y a todos aquellos que perdieron una hija. Estoy pagando lo que hice, me hice cargo de todo".
Esta nueva instancia del juicio se produce luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación ordenara la realización de un segundo debate oral. En el juicio original de 2017, Wagner había recibido la pena máxima por abuso sexual con acceso carnal y homicidio agravado por alevosía, criminis causa y violencia de género, mientras que Néstor Pavón únicamente fue condenado a cinco años de prisión por el delito de encubrimiento agravado. La nulidad parcial del fallo original y el mandato del máximo tribunal abrieron la posibilidad de revisar el rol de Pavón en la coautoría del femicidio.
La primera jornada del nuevo debate ya había contado con testimonios de alto impacto emocional e investigativo. Declararon Andrea Lescano, madre de Micaela; Carla Churruarin, compañera de departamento de la víctima; Jessica Troncoso, amiga y compañera del profesorado; y el efectivo policial Ricardo Galeano, responsable de la identificación y localización del vehículo en el que la joven fue trasladada la noche del crimen. La instrucción del tribunal continuará evaluando el entrecruzamiento de las declaraciones con el material probatorio secuestrado.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación revocó la condena a cinco años de prisión que pesaba sobre Néstor Pavón por encubrimiento y dispuso la realización de este nuevo juicio oral. La decisión judicial responde a los persistentes planteos de la querella y la fiscalía, que sostienen que el exjefe de Wagner actuó como coautor del hecho y no como encubridor. El caso marcó un hito impulsando la sanción de la Ley 27499 de capacitación obligatoria en género para los tres poderes del Estado.