
El director técnico Aurirrojo expresó su profundo dolor e impotencia tras la dura sanción impuesta por el Consejo Federal de eliminarlos del torneo.
El director técnico Aurirrojo expresó su profundo dolor e impotencia tras la dura sanción impuesta por el Consejo Federal de eliminarlos del torneo.
Todavía dura la bronca en la gente de Boca Unidos por la eliminación decretada por el Tribunal de Disciplina del Consejo Federal debido a las acciones de esos inescrupulosos e irresponsables que arrojaron bombas de estruendo en el partido ante Gimnasia de Chivilcoy. El entrenador del equipo correntino, Alberto Boggio, habló sobre sus sensaciones en el programa Buenas Tardes País de Radio Sudamericana.
"La verdad que sí, un golpe duro para nosotros, sinceramente. Deportivamente veníamos bien, el equipo estaba en levantada, venía en una continuidad de lo que había sido la reválida. Habíamos pasado la primera serie contra Mitre y estábamos muy entusiasmados e ilusionados de poder seguir. Y la verdad que con esto nos pegaron un cachetazo que lo sentimos mucho y realmente es doloroso quedar afuera así de esta forma".
El entrenador destacó que los hechos se dieron en el mejor momento futbolístico del equipo. "Sí, nosotros no teníamos dudas de que íbamos a sacar un buen resultado, que la serie la íbamos a inclinar a favor nuestro, más allá de la desventaja que teníamos por la ventaja deportiva que traían ellos. Estábamos muy confiados en lo que estaba haciendo el equipo, venía jugando bien y estábamos convencidos de que nos íbamos a quedar con un triunfo y que la serie teníamos chances de pasarla, pero lamentablemente pasó este incidente que lo repudiamos, no lo avalamos bajo ningún punto de vista y fue algo ajeno a lo nuestro. Como yo hablé con los jugadores, lo que teníamos que hacer nosotros lo estábamos haciendo y esto es algo que no estaba previsto".
No obstante, íntimamente, Beto reconoció que el castigo podía ser tan duro como finalmente fue: "La verdad que sinceramente tenía ese pensamiento de que podía pasar esto. Me quería convencer de que a lo mejor no nos den la serie, el primer partido perdido acá y nos dejen con la posibilidad de defendernos dentro del campo de juego allá; más allá de que podía ser difícil, duro, lo que sea, pero darnos esa posibilidad. Y traté de no transmitírselo a los jugadores porque los veía bien, los veía con ganas, los veía que más allá del resultado que nos pusieran, la serie la podíamos dar vuelta. Y bueno, realmente no nos dieron esa posibilidad".
El jueves por la tarde, finalmente, el plantel estaba preparado para viajar cuando recibieron la noticia que los golpeó. "Nosotros ya habíamos convocado al plantel, la utilería, preparado la ropa, estábamos esperando el horario de salida y faltaban un par de horas. Nos avisan que nos habían dado por perdida la serie. Y los muchachos quedaron muy afectados, la verdad que el grupo hoy nos juntamos y se lo vio golpeado, se lo vio herido, tocado, con bronca".