
Desde la Asociación de Lucha Contra el Cáncer de Corrientes (ALCEC) promueven la detección temprana y el acceso a la salud. la profesional destacó la importancia de los controles periódicos y llamó a perder el miedo a los estudios.
Desde la Asociación de Lucha Contra el Cáncer de Corrientes (ALCEC) promueven la detección temprana y el acceso a la salud. la profesional destacó la importancia de los controles periódicos y llamó a perder el miedo a los estudios.
Hablar de cáncer todavía despierta temores, incertidumbre y muchas preguntas. Detrás de cada estudio médico hay, sin embargo, una posibilidad que merece ser contada: la de llegar a tiempo, despejar dudas y, muchas veces, recibir una buena noticia. Desde esa perspectiva, la médica patóloga Mariana Gómez Pescie propone acercar la medicina a la gente, explicar la importancia de los controles y recordar que un diagnóstico no siempre confirma una enfermedad maligna.
Correntina, formada como médica especialista en Patología en Buenos Aires y de regreso a su ciudad desde 2005, Mariana integra el equipo de la Asociación de Lucha Contra el Cáncer de Corrientes (Alcec). Su tarea ocupa un lugar fundamental dentro del abordaje oncológico, aunque no siempre resulte tan conocida para los pacientes: es la especialidad que estudia tejidos y muestras obtenidas mediante biopsias para determinar la naturaleza de una lesión y establecer un diagnóstico.
"Los pacientes a veces se asustan mucho cuando el médico les dice que van a hacer una biopsia. Quiero contarles que nosotros, los patólogos, también damos buenas noticias", explicó. Detrás de esa frase hay una intención clara: quitarle dramatismo a un procedimiento que, en muchas ocasiones, permite descartar una enfermedad grave o identificar una lesión benigna.
La palabra cáncer todavía conserva una carga emocional muy fuerte. Por eso para Mariana resulta fundamental hablar de prevención, diagnóstico temprano y acceso a los controles sin alimentar el miedo. En el caso del cáncer de mama, aclara que la medicina cuenta con herramientas muy valiosas para detectar la enfermedad en etapas iniciales, aunque no siempre sea posible evitar su aparición. Una alimentación equilibrada, la actividad física y los hábitos saludables forman parte del cuidado general de la salud, pero hay una medida que considera indispensable: cumplir con los estudios indicados por los profesionales y prestar atención a los cambios del propio cuerpo.
El autoexamen mamario, la observación de la piel y del pezón, la presencia de secreciones o la aparición de algún nódulo en la mama o la axila son aspectos que merecen atención. No se trata de vivir con miedo ni de interpretar cada cambio como una señal de alarma, sino de conocer el propio cuerpo y consultar ante cualquier modificación.
La historia familiar también ocupa un lugar importante. Cuando existen antecedentes de cáncer de mama en familiares cercanos, como la madre o una hermana, es necesario conversar con el médico para establecer un esquema de controles adecuado al riesgo individual. En esos casos los estudios pueden comenzar antes de la edad habitual.
Mariana destaca que no todas las mujeres necesitan los mismos estudios ni con la misma frecuencia. Las ecografías mamarias, las mamografías y, en determinadas circunstancias, otros métodos de diagnóstico forman parte de una estrategia que debe definir cada profesional de acuerdo con la edad, los antecedentes y las características de cada paciente.
Su compromiso con la salud pública y la atención comunitaria tiene una historia que comenzó en 2005, cuando regresó a Corrientes después de su formación en Buenos Aires. Ese mismo año Alcec inauguró su sede en el barrio Yapeyú y necesitaba una especialista para reorganizar el laboratorio de Patología. La convocatoria llegó de la mano de Graciela del Piano, una de las referentes de la institución, cuya trayectoria personal de lucha contra el cáncer representa también una fuente de inspiración para quienes forman parte de la asociación.
Mariana recuerda con especial afecto a las mujeres que sostuvieron la entidad durante décadas. Alcec tiene sus raíces en la filial correntina de la Liga Argentina de Lucha Contra el Cáncer (Lalcec), fundada en 1963 por un grupo de mujeres preocupadas por el avance de la enfermedad. Entre ellas estaban Ñata Piragini y Graciela Delpiano, por ejemplo, referentes que impulsaron los primeros espacios de atención. En 1983, la institución obtuvo su personería jurídica y, con el tiempo, adquirió su identidad actual como Asociación de Lucha Contra el Cáncer de Corrientes.
Uno de los logros que más orgullo despierta en Mariana es la incorporación del mamógrafo, cuya compra fue posible en el año 2000 gracias al esfuerzo y la perseverancia de quienes impulsaron la asociación. Hoy el servicio ofrece turnos para las pacientes con obra social sin coseguro y aranceles accesibles para quienes no cuentan con cobertura médica.
La médica también destacó el valor de la cuota societaria, que en la actualidad es de 6.000 pesos mensuales. Ser socio de Alcec no significa necesariamente atenderse allí, sino contribuir al sostenimiento de una institución que brinda servicios a los más vulnerables.
La importancia de la consulta temprana
Una lesión en la piel, un cambio en una mama o cualquier alteración que genere dudas merece la evaluación de un profesional. Si hace falta una biopsia, no hay que escapar de ella, es precisamente ese estudio el que permite conocer qué ocurre y tomar las decisiones adecuadas.
"Damos más buenas noticias que malas", resume con sencillez. Y en esa afirmación aparece una dimensión profundamente humana de su profesión: detrás del microscopio no solo hay muestras, tejidos y diagnósticos, también hay personas que esperan respuestas, familias que necesitan tranquilidad y pacientes que merecen información clara.
En una sociedad que todavía encuentra dificultades para hablar del cáncer sin angustia, Mariana Gómez Pescie elige poner el conocimiento al servicio de la tranquilidad y la prevención. Su mensaje es sencillo, pero fundamental: hacerse los controles, consultar a tiempo y no dejar que el miedo se convierta en un obstáculo para cuidar la salud.
A lcec Corrientes cuenta con un servicio de mamografía para pacientes con obra social sin coseguro y aranceles accesibles para quienes no tienen cobertura médica. La cuota societaria es de $6.000 mensuales y contribuye al sostenimiento de los servicios de la institución.
Tapa del Domingo1 de Noviembre de 2026