
El presidente expresó su entusiasmo por la llegada del Papa. La Casa Rosada definió un protocolo que excluye a sus predecesores de las ceremonias oficiales.
El presidente expresó su entusiasmo por la llegada del Papa. La Casa Rosada definió un protocolo que excluye a sus predecesores de las ceremonias oficiales.
LA NACIÓN DECIDIÓ RESERVAR LOS ACTOS PROTOCOLARES PARA FUNCIONARIOS EN EJERCICIO Y DEJÓ AFUERA A LOS EXMANDATARIOS. EN CONTRASTE, AXEL KICILLOF CONVOCÓ A TODOS LOS EXGOBERNADORES BONAERENSES PARA LA MISA EN LUJÁN.
La próxima visita del papa León XIV a la Argentina abrirá una escena de fuerte contenido institucional y político. Mientras el presidente Javier Milei expresó su entusiasmo por la llegada del pontífice, la Casa Rosada definió un criterio restrictivo para los actos oficiales: solo tendrán lugar en el protocolo las autoridades que ocupan cargos públicos en la actualidad. La decisión dejará afuera a todos los expresidentes, entre ellos Mauricio Macri, Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández.
La determinación también alcanza a Eduardo Duhalde y Adolfo Rodríguez Saá, quienes tampoco formarán parte de la lista de invitados institucionales a las ceremonias organizadas por el Gobierno nacional. El argumento oficial apunta a reservar los espacios protocolares para quienes hoy ejercen funciones públicas. Sin embargo, la ausencia de figuras que ocuparon la Presidencia agrega una dimensión política a una visita que trasciende el plano religioso.
Uno de los casos particulares será el de Mauricio Macri. Aunque no recibió una invitación de la Casa Rosada para el acto en el Palacio Libertad, el expresidente sí estará presente en la misa multitudinaria prevista para el lunes 9 de noviembre en el Monumento de los Españoles, en Palermo. Su participación será posible por una invitación de su primo, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, dentro del cupo correspondiente a las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires.
En medio de los preparativos, Milei buscó transmitir un mensaje de bienvenida al pontífice. Este miércoles por la tarde, el Presidente respondió a las palabras de León XIV, quien confirmó su próximo viaje apostólico a Sudamérica, con visitas a Uruguay, Argentina y Perú.
"Su Santidad, la Argentina lo espera con enorme alegría. Por lo tanto, será un gran honor recibirlo en nuestra tierra", escribió el mandatario. También expresó su deseo de que la visita fortalezca la fe, renueve la esperanza y lleve un mensaje de paz a todos los argentinos. "¡Lo esperamos, Santo Padre!", concluyó.
El canciller Pablo Quirno también celebró el anuncio y destacó el honor que representa para el país la llegada del jefe de la Iglesia Católica.
Desde el peronismo, el gobernador bonaerense Axel Kicillof puso el acento en otra dimensión del viaje. Sostuvo que para la provincia de Buenos Aires será un orgullo recibir al Papa y destacó la potencia de su mensaje frente a la injusticia, la crueldad y el abandono de los sectores más vulnerables. Además, vinculó sus palabras con el legado de Francisco y su defensa de la justicia social.
En contraste con el criterio adoptado por el Gobierno nacional, Kicillof invitó a todos los exgobernadores bonaerenses a participar de la misa que León XIV celebrará en Luján.
Así, la visita papal tendrá también una lectura política. Más allá de los mensajes de bienvenida y de la expectativa por el encuentro con el pontífice, las decisiones sobre quiénes ocuparán los espacios institucionales exponen dos criterios distintos de representación. La llegada de León XIV, por su dimensión religiosa y su peso simbólico, pondrá a prueba la capacidad de los distintos sectores políticos para compartir una misma escena, aun cuando persistan sus diferencias.
Alfredo Correa, el correntino que lleva la solidaridad de su barrio al papa León XIV.
DETRÁS DE ESTA MISIÓN HAY UNA GRAN HISTORIA DE VIDA
Hay historias que no necesitan grandes escenarios para dejar huella. La de Alfredo Correa es una de ellas. Nació y creció en el barrio Quinta Ferré, donde todavía vive, en su modesta casa frente a la capilla San José, el santo al que profesa una profunda devoción. Allí construyó una vida marcada por la fe, el compromiso comunitario y la solidaridad.
Su historia también está ligada al merendero del barrio. Durante su infancia fue uno de los niños que recibió allí una merienda y compartió almuerzos. Con el paso de los años, aquella experiencia se transformó en una forma de vida. Cursó la primaria en la escuela Donato Álvarez, del barrio Pujol, terminó la secundaria y, con mucho esfuerzo, continuó sus estudios terciarios.
Hoy Alfredo forma parte de Cáritas y mantiene vivo el trabajo pastoral y comunitario de su capilla, un espacio humilde dedicado a San José, el carpintero que acompañó a la Virgen María. Cada 19 de marzo, día de su patrono, el lugar se viste de fiesta, aunque la celebración y el compromiso se renuevan durante todo el año, en especial para Navidad y el Día de Reyes.
En los próximos días, su camino de servicio tendrá un capítulo especial: viajará para encontrarse con el papa León XIV, en representación de Corrientes. Será una experiencia que seguramente llevará consigo el afecto de sus vecinos, la historia de su barrio y el recuerdo de aquel niño que alguna vez recibió ayuda en el merendero.
Detrás de esta misión hay una historia sencilla, pero profunda. La de un hombre que encontró en la fe una manera de acompañar a los demás y que, lejos de los reconocimientos, hizo de la solidaridad una tarea cotidiana.
Su regreso, previsto para el 19 de noviembre, seguramente tendrá abrazos, emoción y alguna lágrima entre quienes lo conocen. Porque Alfredo no viajará solo: llevará consigo a Quinta Ferré, a su capilla y a una comunidad que ve en él el reflejo de una enseñanza que atraviesa generaciones: vivir con paz y bien, al servicio del prójimo.
Tapa del Jueves 5 de Noviembre de 2026