
Familiares, docentes y vecinos de Esquina acompañaron el último adiós a la maestra asesinada. El obispo de Goya, se acercó para orar por su descanso. El gobierno provincial y el Ministerio de Educación siguen en silencio.
Familiares, docentes y vecinos de Esquina acompañaron el último adiós a la maestra asesinada. El obispo de Goya, se acercó para orar por su descanso. El gobierno provincial y el Ministerio de Educación siguen en silencio.
DEBIDO A LAS INCLEMENCIAS DEL TIEMPO, EL VELATORIO SE TRASLADÓ HASTA LA CASA FUNERARIA SABATINI DE ESQUINA. DESDE ALLÍ PARTIÓ DURANTE LA TARDE AYER, EL CORTEJO FÚNEBRE HASTA EL CEMENTERIO.
Esquina vivió ayer una de las jornadas más dolorosas de su historia reciente. Una multitud de familiares, amigos, colegas y vecinos de la ciudad, de parajes rurales y localidades cercanas se congregó para despedir a Nanci Estela Godoy, la docente de 52 años brutalmente asesinada en el paraje El Malezal. Entre lágrimas, abrazos, guardapolvos blancos y un persistente reclamo de justicia, la comunidad acompañó a su familia en el último adiós.
Desde las primeras horas de la mañana, numerosas personas comenzaron a acercarse a la plaza 9 de Julio, frente a la Escuela Normal, donde se organizó la despedida pública. El homenaje se extendió durante la jornada y, debido a las condiciones climáticas, parte de la ceremonia debió trasladarse a una sala velatoria.
La presencia de numerosos docentes, muchos vestidos con sus guardapolvos blancos, constituyó una de las imágenes más conmovedoras. Compañeros de trabajo, maestros rurales y representantes de la comunidad educativa llegaron para rendir homenaje a una mujer cuya muerte puso nuevamente en discusión las condiciones en que se desarrolla la enseñanza en los establecimientos rurales correntinos.
También estuvo presente el obispo de Goya, monseñor Adolfo Canecín, quien se acercó para acompañar a los familiares y elevar una oración por el eterno descanso de Nanci. Su presencia sumó un momento de recogimiento y contención espiritual en medio del profundo dolor.
Sin embargo, la despedida estuvo atravesada por la indignación. Los pedidos de justicia se repitieron durante toda la jornada y se hicieron particularmente intensos cuando, alrededor de las 17.30, comenzó el traslado del féretro hacia el cementerio local.
El dolor colectivo volvió a poner bajo cuestionamiento a las autoridades educativas provinciales. Las críticas apuntaron especialmente a la ministra de Educación, Ana Miño, a la presidenta del Consejo General de Educación y a otros funcionarios públicos, a quienes se les reclama explicaciones sobre las condiciones en que trabajaba la docente y las responsabilidades institucionales que pudieran corresponder.
A ello se sumó una decisión que profundizó el malestar: el Gobierno provincial no concedió el asueto docente para el departamento de Esquina, solicitado por familiares y sindicatos para permitir que la comunidad educativa pudiera participar de la despedida.
Ni el Ministerio de Educación ni el Gobierno provincial ofrecieron respuestas públicas sobre ese pedido. El silencio oficial, que se prolonga en medio de una creciente demanda social de explicaciones, volvió a contrastar con la movilización de una comunidad que no deja de exigir verdad y justicia.
Nanci se desempeñaba como directora suplente de la Escuela Nº 626 de El Malezal, donde había encontrado dificultades edilicias y de funcionamiento que intentó resolver. Su compromiso con la educación rural fue especialmente recordado por sus colegas, quienes destacaron su vocación y su decisión de trabajar por los niños de una comunidad históricamente postergada.
Su cuerpo fue encontrado el 28 de octubre, después de más de veinte días de búsqueda. El crimen provocó una profunda conmoción provincial y nacional, mientras la investigación judicial continúa para determinar todas las circunstancias y responsabilidades.
Ayer, Esquina la despidió con una multitud que transformó el dolor en un reclamo colectivo. Los guardapolvos blancos, las lágrimas y las voces que exigieron justicia dejaron una imagen difícil de olvidar. Nanci fue acompañada hasta su última morada, pero su muerte sigue reclamando respuestas que las autoridades todavía no han dado.
Distintos sectores docentes convocaron a una nueva concentración para este sábado 7 de noviembre, a las 10, en la intersección de avenida 3 de Abril y calle Chaco, en la Capital provincial. La movilización busca visibilizar los reclamos por mejores salarios, condiciones laborales dignas, infraestructura escolar adecuada y una educación pública de calidad. La convocatoria también estará atravesada por el pedido de justicia por Nanci Estela Godoy, la docente rural asesinada en Esquina, cuyo crimen provocó una profunda conmoción social y fuertes cuestionamientos a las autoridades educativas provinciales.
Los organizadores, los Docentes Autoconvocados, exigen explicaciones y responsabilidades por las condiciones de abandono institucional que había denunciado la maestra antes de su desaparición y posterior asesinato. "¡No más silencio! ¡No más abandono! ¡Queremos respuestas y soluciones!", expresaron en la convocatoria. La concentración está dirigida a docentes activos y jubilados, trabajadores, familias y a toda la comunidad correntina. Desde la organización remarcaron que se trata de un movimiento independiente, sin pertenencia partidaria, unido por la defensa de los derechos docentes y de la educación pública.
Tapa del Jueves 5 de Noviembre de 2026