
La abogada Sabrina Romero denunció públicamente presunta violencia familiar, violencia institucional y cuestionó el procedimiento mediante el cual su hijo fue retirado de su cuidado por orden judicial para entregársele al padre. También afirmó que el niño interrumpió un presunto tratamiento médico y pidió que la Justicia revise el caso.
Miércoles 22 de Julio de 2026 - Actualizada a las: 21:03hs. del 22-07-2026
La abogada Sabrina Romero denunció a través de Canal 5TV el conflicto judicial que mantiene con su expareja, C.A.M, por la tenencia y el régimen de comunicación de su hijo de dos años. En diálogo con el cronista de este medio, sostuvo que tanto ella como el niño fueron víctimas de presunta violencia familiar y cuestionó el accionar de la Justicia durante el procedimiento en el que el menor fue retirado de su domicilio.
En este sentido, la mujer afirmó: "Mi ex marido nos ha violentado a mi hijo y a mí y nos dejó sin alimentos", aseguró Romero, tras describir los motivos que derivaron en la separación de la pareja. Según explicó, además de presuntos episodios de violencia física y psicológica, el padre del niño habría dejado de asistir económicamente al menor durante dos meses, sin aportar alimentos, ni la medicación que necesitaba.
Asimismo, indicó que existe una causa por violencia familiar y otra iniciada posteriormente por el padre vinculada al derecho de comunicación con el niño. A su entender, el proceso judicial habría priorizado este último expediente por encima de las denuncias por violencia.
Cuestionamientos al Juzgado de Familia
La abogada, quien se representa a sí misma en el expediente, cuestionó el desempeño del Juzgado de Familia N.º 4 y de la jueza Luisa Carolina Macarrein. Sostuvo que sus presentaciones no habrían sido consideradas y denunció haber sufrido presunta violencia institucional durante el trámite judicial.
De este modo, denunció: "No me escuchan, no le dan curso a mis escritos y se vulneran nuestras garantías constitucionales", expresó.
También sostuvo que la magistrada mantendría una "enemistad manifiesta" hacia ella y aseguró que el trato recibido durante las audiencias fue inapropiado.
Las pericias psicológicas
Romero aseguró que las evaluaciones interdisciplinarias incorporadas a la causa determinaron que su expareja presenta una "obsesión desmedida" hacia ella y habrían recomendado que realice tratamiento psicoterapéutico.
Respecto de su propia situación, señaló que los profesionales concluyeron que no presenta impedimentos para ejercer el cuidado de su hijo, aunque fue diagnosticada con estrés postraumático complejo y agotamiento emocional.
"Mi hijo dijo que no quería irse con su padre"
La mujer destacó la postura del niño en una audiencia. Según afirmó, "mi hijo manifestó tres veces que no quería ir con su padre", aunque sostuvo que esa expresión no fue tenida en cuenta al momento de resolverse el retiro del menor.
El operativo para retirar al niño
Según su relato, participaron efectivos del grupo PAR (Policía de Alto Riesgo), quienes ingresaron al domicilio para retirar al menor. La mujer denunció que durante el operativo "rompieron portones y puertas" y aseguró que tanto ella como una amiga y el hijo adolescente de esta fueron golpeados durante el procedimiento.
Además, sostuvo que sufrió presuntas lesiones físicas durante el forcejeo con los uniformados.
Indicó que al momento del retiro se encontraba bajo un tratamiento inmunológico (PAF). Según afirmó, desde entonces intenta comunicarse con el padre para coordinar la administración de la medicación, aunque aseguró que no obtuvo respuestas.
Romero también explicó que mantiene otro expediente en el Juzgado de Familia N.º 6, donde, según indicó, existen medidas de protección vigentes para ella y su hijo vinculadas a conflictos con sus propios padres.