
Un rodeo pionero de 110 animales criados a campo en Cazadores Correntinos destaca por su resistencia a la garrapata, la facilidad en los partos y una excelente
Un rodeo pionero de 110 animales criados a campo en Cazadores Correntinos destaca por su resistencia a la garrapata, la facilidad en los partos y una excelente adaptación al clima subtropical.
En el departamento de Curuzú Cuatiá, el productor ganadero Luis Rico encabeza una experiencia innovadora con la raza Bonsmara, de origen sudafricano, manteniendo actualmente un rodeo de aproximadamente 110 animales en la provincia.
Esta raza fue desarrollada en la localidad de Mara por el especialista J. Bonsma, mediante el cruce de la raza autóctona Afrikáner con las británicas Shorthorn y Hereford. Según explicó Rico, su inclinación por esta genética nació mientras cursaba la Licenciatura en Administración de Empresas Agropecuarias en la UADE, de la que se graduó en 1972. "Me apoyé mucho en mi trabajo en el libro de J. Bonsma, que fue el que en definitiva creó esta raza. Me gustó mucho y me aboqué a esto pensando un poco en la cantidad de problemas que yo también sufría en el parto", recordó el productor.
En ese sentido, Rico detalló las complicaciones que padecía con el ganado tradicional antes de adoptar esta variante: "Sufría la cantidad de problemas en el parto, de atracamiento, terneros grandotes... A veces perdía la madre y la cría, otras veces las madres, casi siempre porque al tener que sacarlo a la fuerza se producía prolapso y automáticamente esa vaca o vaquilla había que eliminarla o venderla".
Para resolver este problema, el productor apostó por una alternativa adaptada al medio local. Sobre el manejo reproductivo y la facilidad de parición, Rico remarcó: "Buscaba un animal adaptado al medio, que no tiene problemas de parto. Nosotros entoramos de 15 a 18 meses y nuestro pesaje de nacimiento de los toros oscila entre los 22 y los 30 kilos". Asimismo, precisó que en el último año registraron un solo ternero de 30 kilos como peso máximo.
En sus establecimientos ubicados a la altura de Cazadores Correntinos, en el camino que une Curuzú Cuatiá con Sauce, el rodeo se cría íntegramente a campo. Además de la marcada resistencia a la garrapata que caracteriza a la raza mediante la secreción de un líquido repelente natural, el criador hizo hincapié en otra particularidad sanitaria: "No tengo problemas de ojo. El Bonsmara tiene algo especial en el ojo; tiene un sistema de parpadeo que aleja a todos los bichitos, los insectos y los parásitos que puedan andar vuelta".
La rusticidad del animal y su capacidad para adaptarse al clima subtropical consolidan esta propuesta productiva en la región.